sábado, 29 de abril de 2017

Amores nocturnos

Bueno acá publico unos nuevos cuentos que son viejos, publicados en otro blog mío y saliendo a relucir en mi honestidad, no son perfectos, no son diferentes, son solo cuentos ocultos, espero que les guste.

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Amores nocturnos



Ella corre sin detenerse, no tiene pulmones para correr sin embargo sigue. En sus oídos escucha los ecos de tus gritos y eso la impulsa en sus caídas en levantarse y huir de ti. Al cual ella ama y desea, el que la hizo sangrar de adentro para fuera. Caminas pasivo detrás de su sombra, mientras ella tiembla escuchando esos pasos lejanos pero tan cercanos. Es de noche, un Sábado no obstante las calles están vacías y ella no encuentra escapatoria de tus labios borrachos. Es capaz de correr y doblar las esquinas, sin embargo no puede evitar el amor que siente aun con los dolores que le traes. 
Su cerebro, su familia, su ser, le suplica que te deje, que te abandone y viva. Pero ella te ama, te ama en descripciones simples y tus momentos oscuros, en las sílabas de tu nombre y la sangre en tu boca. Te ama sin condiciones y reglas, sin embargo, hoy ella corre. 
Tu sigues caminando tras de su sombra con los suspiros en tus labios, recordando cuantas veces caminaron estas calles riendo y luego llorando. Caminas con una mano agarrada del cuello de una botella de vino, un liquido que ahoga tu mente y levanta tus puños contra ella. Porque ella habla mucho, se niega y existe.
Esta dando vueltas, se da cuenta cuando su espalda se reposa en el árbol que queda demasiado cerca del inicio y muy lejos de la escapatoria. La tortura de su corazón la lleva al dolor de tus caricias que crean el color morado en su piel. 
Cierra los ojos y recuerda los días en el que le besabas sus lagrimas y los días que tu hablabas con torpeza para hacerla reír fuera de las pesadillas y cuando abre los ojos ve tus ojos con amor perdido en ira del alcohol. Un alma de paz torcida en la bebida, en demonios en el. No es su culpa, es la de alcohol, eso es lo que ella repite en las noches que duerme en el piso frío del baño con las lagrimas ahogando sus ruidos. No es su culpa, es la botella, es lo que dice cuando el la deja fuera de la habitación. No, es el es la botella, es lo que quiere decir cuando le grita sobrio, pero no puede, sus mentiras tienen patas cortas y una parte en ella aun sabe mejor que seguir el engaño en esos momentos. 
El esta volviendo a la casa, ya paso una hora y ella ya estará volviendo. Esto es un juego donde los dos huyen del amor que los une y los destruye. El la odia, odia que se queda con el y se quema con el, odia que ella lo besa con amor cuando el la ahoga con sus manos en el cuello. Y ama el modo que ella le patea cuando el fuma en la casa y ama cuando ella le grita cuando el la describe con odio, ama como ella aun lucha cuando el la destruye, ama que los dos están locos. 
Sabe que sus amigos la odian, dicen que ella es la droga de su vida, el veneno en sus venas y la muerte en su corazón. Sabe que lo quieren lejos de ella y cerca de ellos, pero ellos no saben que ella es su aire cuando no recuerda de respirar y su salvavidas cuando sus pesadillas lo arrastran al suplico. Ella esta corriendo la calle enfrente de ti y te ve. Te ve ahí detenido contra una pared blanca, tu espalda derecha con los ojos en las estrellas y el cigarrillo en los labios. 
Ella se detiene y te ve, con el pelo despeinado y los ojos negros brillando, es horrible, es un demonio bañado en luces correctas y te quiere matar. Te quiere bañar en la sangre que tu le das y teñirte de los colores de su piel pero te ve y te quiere besar. Besar los labios que siempre piden perdón y suspirar en esos oídos que siempre escuchan su relato, quiere esos brazos estrujandola hasta quebrarla y hacerla suplicar de placer.  Quiere el daño que tu le traes. 
El mira las estrellas y recuerda la noche que la vio bailar bajo la lluvia y la amo sin promesas de dolor. Recuerda el día que su brazo se doblo y ella lloro con el cuando el prometio no repetir lo que se repetiría. Cierra los ojos y exhala el humo que oculta la imagen de ella que se encuentra enfrente de el como una ilusión, ella con su ojo morado y el labio que sangra. Ella con ese pelo largo retorcido en una coleta y las piernas largas raspadas en lastimaduras de promesas quebradas.
Tiene lagrimas en sus ojos y el quiere vomitar porque ella es enfermiza, es dolorosa para el, con sus recuerdos y sus intoxicaciones. Sin embargo aun en esos ojos ve el brillo de una vida que aun resplandece y aun lo desea. En esos dedos retorcidos que acarician sus heridas en los brazos, ve el leve respirar de su pecho que el tanto detesta y ama. 
Se odian eso es simple, pero aun así ella cruza la calle y se detiene en el medio donde tu la estas esperando exhalando ese humo en su cara y la sonrisa que muestra esos dientes blancos. Ella sonríe con el dolor del quiebre de su piel, los dos están loco y lo saben, el la odia cuando ella acaricia su mejilla y le sonrió. Y ella lo detesta cuando la agarra por la cadera y la trae hacia el. 


TA.

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