Es de noche y me siento del cansado que se siente como bocanada de aire donde llego a reconocer los colores de mis ojos y empiezo a poder recordar como ser, aunque me duela a muerte. Es que puede ser que todos duermen y yo me caiga pero me siento capaz de bajar las sonrisas y sentir las molestias en los músculos.
Es la parte dulce entre la existencia de ellos y yo, que siempre me dan estas tres horas donde me aligero y puedo identificar el vacío por su terrible nombre. Y quizás no este bien la mayor parte del tiempo, cambiando de color como si fuera una luz. Sin embargo estoy bien cuando es de noche porque estoy lo suficiente derrotado para no acordarme de fingir
TA.