miércoles, 26 de febrero de 2020

El regreso III

No habían palabras, la lengua era que se me torcía, los dedos se sentían de quince centavos y un poco que quebrados. Que era que estaba llevando las raíces  de mis pelos a la calvicie y que deseara que esto fuera la etapa azul. Pero me encontraba en que la realidad era que no tenia recuperación, que cada una de ellas me dejaba y los sentimientos estaban que en modo avión y no tenia trabajo que me liberara. 
Que estaba que olvidaba que era lo de escribir que uno se esperaba. Que estaba sin sentido ya que era de lo que me atravesaba en el alma. Que la locura me llevaba a la desesperación del dormir en veredas de semáforos rotos. 

TA.

lunes, 24 de febrero de 2020

La montaña rusa

Salir de la depresión, se siente al igual que la primera bocanada de aire. Con el toser y el arder en los pulmones. Que tus músculos están pesados y el cerebro esta sobrecargado. 
Es idéntico a los primeros pasos de un infante y que le sigue esta innata necesidad de respirar hasta que sientas que explotas como pez globo. 
Es que entierras tus dedos en la arena y precisas de la sal con el ardor para creer que sientes una necesidad por existir. Que agarras el libro mas cercano y te lo devoras. Que escuchas de cinco a cincuenta CD y haces todos los planes para hoy. No para mañana, ni pasado mañana porque aun no estamos tan valientes. 
Entrar en la etapa donde te ríes sin sentirte como un psicopata es donde comes. Que agarras las ensaladas y los dulces porque tu estomago se comió a si mismo y tienes HAMBRE. 
No hay forma mas simple de explicarlo que vos enfrente de la heladera a la medianoche porque tu estomago ruge. Y esta bien porque pasaron tres meses de la ultima vez que comiste. 
Es que actúas al igual que un lunático corriendo por todas partes. Preparándote para el huracán, que le mandas mensajes a tus ex y dices que todo esta bien. 
Se siente como espectador en película de terror, la advertencia esta en tus labios. Sin embargo tus ojos se pegaron a la pantalla y te olvidas. Por diez a cinco segundos te olvidas de que hay una amenaza merodeando, por lo que disfrutas. 
Caminas de día y noche, te arriesgas a que vas a cumpleaños y tomas alcohol porque no hay una duda en quebrar. Te dices de si a besar al chico de los ojos negro y que tus muñecas están limpias y bonitas. Que te vistes cómodo y feliz y no hay una suciedad enterrada en tu alma. 
Estas de diez. 
..... 
Que vuelva la depresión es al igual que el timbre de la policia a las dos de la mañana. El desaprobado en un examen estudiado y que el se vaya sin decirte adios. 
Es que estabas en la cima de la montaña rusa y sabias que venia. Que tus pasos se vuelven lentos y la comida tienen sabor a la arena de tus dedos. Que tienes sueño pero no duermes aunque sueñas con la cama. Y que jurarías haber estado mejor pero que la música era un sonido distante y mas pantallas era una distracción. 

Que la depresión se siente al igual que tenias un ancla atada al tobillo y no recuerdas como respirar.

TA.

viernes, 21 de febrero de 2020

La advertencia


Me dijeron de tener cuidado, de tener una precaución en mi existir. Que mis ojos no se posaran demasiado tiempo en los de los extraños y que mis manos eran iguales a un veneno que solo me haria daño a mi. 
Me explicaron que en grupos era mejor, pero que un hombre entre estos era un zorro y que tuviera cuidado con mis amigos: "En pocos y nadies confíes que la sociedad esta corrupta" 
Y para los tres años sabia cruzar mis piernas con gritar fuego y todos los días mi madre me manda una nueva advertencia que se agrega a la categoría de mis responsabilidades. La noche pasada estaba que me caía del sueño y me ofrecieron una cama. Pero éramos dos y todos me decían que era el débil en esto por lo que preferí decir no y esperar quince horas a que alguien débil me buscara. 
Que las preguntas en mi adolescencia eran las de: “¿Que hiciste? ¿Como lo miraste? ¿Lo tocaste? ¿Es que sonreíste?” Y era fácil de suponer que para mis veinte mantenía una distancia de cuarenta pasos de mis amores. Que decía nononononono, cada vez que alguien quería amarme, y perdón que me reí, no quise hacerlo.
Sere mejor, mis ojos los tendré en el cielo y usare ese jean sin agujeros aun con los 32 grados. Tendré los labios cosidos y que si me dices me pongo detrás de mi hermano, que el puede caminar de día y noche y no tiene la paranaoia de mi sombra. Esta bien, comprendo, he viajado en micros y subtes. He tenido que rascarme la piel por ese viaje de cuarenta y cinco minutos donde el hombre poso su mano en mi cadera. Y yo vomite mientras el sonreía. Y no le sonríe, no lo mire, no lo reconocí, pero si deje un asiento vacío dando la bienvenida. Y la repuesta es si a tus preguntas, algo mal en mi hay. Es que me desarrolle para los trece y tenia pecho con caderas, que mis atributos según mis amigos son mis labios con mi cola. No hablamos de que entiendo mejor que ellos y que tengo moretones por que me gusta correr. Por que se de correr ya que es el deporte conveniente para todas las que sabemos de usar remeras hasta los muslos con jeans hasta los dedos de los pies.
Y de chica me explicaron que toda oferta es un no, que las vans blancas son peligrosas. Y agárrate de mi mano por que el mundo esta enfermo y te ven como una desesperación. Que naciste con un delito al cual nunca podrás pagar la condena. Que me lo dicen cuando tengo trece que me cierre todos los botones de la camisa y que la pollera pase de las rodillas. Que tenga cuidado de los chicos que me dicen que me quieren. 
Que siempre lleve el cuchillo, con el spray, con mis uñas, que luche por que hay un lobo feroz y hasta mis pecas son llamativas. 
Que me pegan con la regla por que me atrevo a ganar en una competencia y no tenia un corpiño correcto así que es mi culpa si ellos me gritan. 
Que debo de aprender de mantener la cabeza gacha y no mostrar el miedo cuando uno se me queda mirando calle y media para la siguiente empezar a seguirme. Que me ría del peligro pero sepa donde esta la policia. 
Y: “¿Sabes el teléfono de emergencias? ¿El mío? ¿El de tu hermano? ¿A que hora volves? Avisa cuando llegas, cuando te vas, a donde vas, avisa avisa avisa”. 
Y quiero proclamar que lo entiendo, MALDITA SEA LO ENTIENDO. Estamos asustados, y fallados en que somos las cazadas y todo en nuestro existir es dañino. 
Que estoy usando maquillaje, entonces es por que necesito a alguien, que si me encuentro cómoda con mi cuerpo es que busco compañía y que si me siento con confianza es que tengo alguien a mi lado. 
Y que mis piernas están abiertas siempre para negocio. 
Que te digo que lo ENTIENDO por que desde los seis que he sentido manos ajenas. Que he mordido a sus brazos y empujado de micros, que he tenido ataque de pánicos y camino las calles con un cuchillo. 
Que SE que el mundo es boca abierta y nosotras su delicia. Que SE que debo procurar ser cautelosa cuando camino por mi ciudad por que hay una cacería por mi. Que SE que temen que hoy no vuelva, que me ataquen y me muera en un vacío de cuerpo. LO SE al existir de mis células. 
Pero: ¿Como es esto vida?


TA.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Mi peso


Es difícil preguntar si la suciedad volvió a crecer en mi piel, si es que la decepción y el fracaso que siento están presente en mis huesos. 
Es que te lo pregunto porque tengo estas manos que tiemblan ya que hace doce horas escuche el estomago rugir. Pero mis músculos no pueden levantar un tenedor sin una oración y un rogar por fuerza y voluntad.
Te lo pregunto ya que mis ojos son mentirosos cuando miran por el espejo y creo que me salen gusanos por las pecas que suspiran a mis oídos. 
Y saltar a la soga es mas fácil que buscar los huesos debajo de la piel, de la carne muerta y esa grasa que esta siempre de mas. 
Puesto que si lo ves, no debería estar. Y te lo pregunto porque no me sale el preguntar de: ¿Me ves tan feo como me siento?


T.A.

lunes, 17 de febrero de 2020

Lealtad

Supuse que era el catorce por la rosa, había un rojo en mis dedos que advertía que era un año nuevo y los enamorados se estaban cayendo de los puentes. Me pidieron un billete de doscientos por un chocolate y me fui con el alcohol y el dedo en alto. Me dijeron de amar por una noche y fingir la soledad, qu con engañar habría una posibilidad en otros desesperados. Pero les comente que mi corazón esta durmiendo desde hace cinco inviernos y mejor era intentar con el vecino. 
Mi television se descompuso en la hora de los besos y mis ojos parecían pegados en el entender de las manos atadas y las miradas de cómplices, buscando el comprender de un corazón dividido en dos, estaba que la poesía ese día había cerrado sus puertas a mi. Que diez minutos para las doce me ofrecieron un rapidito y lo terminamos con que no estuvimos abandonados por corazones rotos, me dieron la esperanza de mentir a unos amigos y familiares por si es que sentía frío. 
Sin embargo le deje entendido que por una tristeza de lealtad no me sentía capaz de besar sin vomitar. Y que en otro día de abandonados hubiera dicho que si, hasta tirado a los pies y pedido por mas de diez. No obstante en los días que tu nombre late en mi cerebro, en los que tus dedos corren por mis venas al igual que cuerdas y que me quedo repitiendo las tres mismas canciones con tu voz atrapadas, se me hace imposible y suicida aceptar otro cuerpo que no sea tu risa tirada a la izquierda. Con dedos con moretones, mentiras de dos por uno y reflejo en los ojos. 
En que me quedan los segundos antes de fin de año para crear nuevas chances. Me dicen que los corazones sanan y me piden que sea su Valentin. No obstante les digo que perdí mi corazón en un ceder de ciegos. Y que no busco nuevo cuando conocí alguien que me trata como porcelana que quema. 


T.A.

viernes, 14 de febrero de 2020

El gracias no dicho

Todos de pie que debo hablar y quiero que me presten atención por la molestia de los dolores: 
Quiero pedir perdón, quiero poner mi mano en el pecho y golpearme mientras pido disculpas porque jamas lo comprendí. 
Me deje crecer con estos tonos de negro y ojos cerrados, me arrastre por las corrientes que me apetecían y quedaban cómodas para mis pertenecías. Me fui convirtiendo en este ser que no se reconocía en el espejo. 
Pido perdón porque de chico me dijiste las reglas, me marcaste las diferencias, me explicaste que lo intentabas aun con las fallas y las trastabillas y me estabas dando tu vida a que yo fuera un ejemplo de mi futuro. 
Me disculpo que me tomo veinticuatro años en darme cuenta que tarde los diez segundos de tu silencio para darte la espalda. Que me fue de modo accesible y oportuno el correr la voz de los errores y que te expulsara de mis relatos. Porque era anticuado e incomodo y la mentira estaba de moda en mis amigos. 
Estoy en iglesias y sinagogas, en templos y vaticanos, en casas buscando al que me perdone que no vi lo que hacías. Que me quede con este engaño elegido entre mi especie de cerrar ojos y apuntar dedos. En que siento esta pena en mi esternón que no me hiere pero se siente decepcionado y eso me deja sin emociones. 
Te pido perdón en que estuve equivocado, mis sacrificios nacieron de los tuyos, mis pisadas las di por que sacrificaste las tuyas. Y tus labios te los ha mordido por cada vez que he mentido. 
Pido unas disculpas a que he fallado a mis propios ideales, creyéndome derecho y estrecho. Que sabia de la Y a la C que podia contar de 33 a 99. Pero me era incapaz de aceptar que había a quien agradecer. 
Es que los tengo a todos de pie porque hemos cometido un grave error. Uno le diría el octavo pecado, hemos sido malcriados y erróneos, de tomar las cosas por sentado. 
En que cerramos la garganta con excusas, los ojos con paisajes y las manos atadas. 
En que pido perdón porque nunca te lo he dicho. 


T.A.

jueves, 6 de febrero de 2020

Los incorrectos


Amarte era fácil, que si me decías de tomar te diría que si y era cachorro siguiendo a dueño desesperado. Era un romántico obvio y tu eras ciego en que dañabas con los juego, me decían de dormir y soñar con amistades y metas. Pero el color de tus ojos era la oscuridad de mis párpados y tenias el aroma a ropa nueva. 
Era que si lo hubiera logrado no te hubiera amado como si fuera asfixiarse con un pulmón dado por muerto. Es que todo en mi ser me dijo que serias dañino, que me tendrías en las nubes para dejarme caer y rogar por que las ramas aflojaran la caída. 
Amarte era un respirar de tres dos uno porque después de uno no hay segundo dolor. Quedaria una adiccion y este tic nervioso en el ojo cuando veo el color morado en ti y tu forma fácil de decir te quiero con te amo. Y pensé que eso tendría que significar algo pero para ti era caramelo, era fácil. Por que no te amabas, y yo tampoco. Así que amarnos era existir cuando nos odiábamos y evitábamos, era que no éramos los correctos para hacerlo. 


T.A.

martes, 4 de febrero de 2020

Negro

La ultima vez que sufrí por ti hice un compromiso que me dejo enfermo. 
En el modo que si tu estornudabas yo estaba en tu eco, éramos un espejo y una aguja atrás de la otra. Mis amigos me decían que era terriblemente obvio cuanto te amaba, por lo que tenia vergüenza. Sentía temor de que cuando te viera de que lo notaras delatado en mis ojos, que así sabrías que mi corazón estaba deletreando tu nombre y que si tu estabas llorando mi alma se estabas quebrando. Era que había llegado al punto de locura. Nada era del color rosa, era multicolor, era el negro y nada mas estabas tu en el centro. 
Recuerdo que tu corrías veloz y yo ya me sabia las trampas para alcanzarte porque mis pulmones no sabían respirar sin que tu estuvieras en la proximidad. Y no éramos una adicción, no éramos una bomba con el titanic, éramos un virus, uno que nos encerraban en habitaciones pequeñas, y deseaban que nos besáramos y que la explosion naciera de nosotros. 
Pero éramos demasiado. Con que tus dedos en mi mano se fueron quemando, con que mi bufanda quedo en tu cuello y tus palabras están atrapadas en mis labios. En que tu te reías a quince países de mi y yo estaba riendo sin que me pudieran detener. Porque éramos mas difícil que el amor, éramos la ruleta rusa que nunca llegaba con nuestra bala aunque estábamos en un precipicio que contábamos a tres y caíamos al igual que uno.


T.A.

lunes, 3 de febrero de 2020

Cuarenta barrios

Te siento como una adicción a la cual no hay grupos de ayuda. Las manos me tiemblan por escribir y escuchar tu voz. Mi garganta se cierra por tenerte a la distancia de cuarenta barrios y es que creería que te necesito para respirar. 
Que no me vería capaz de existir un día mas sin verte porque estoy que grito de la abstinencia y tu nombre lo tienen las calles, por lo que de noche me vez deambulando en busca de tu presencia porque necesito esa próxima pitada de tu mal existir y tu trato. 
Que si me lo hubieran explicado cuando huía del amor que te conocería a vos, hubiera comprado cincuenta parches aun cuando ninguno alcanzaría para cesar la necesidad de tenerte proximo. Lo haria solo por detener este picar en la piel que desea tener tu aroma en mi pelo y quemarme en tu sombra por decir que morí de la manera que un drogadicto busca. 


T.A.