El temor
Y mis manos aun transpiran en temor, mi corazón late asustado, y quizás los tiempos hayan cambiado, mis piernas sean mas largas, mis mentiras de valor son fáciles de engañar y no hay heridas de las cuales hablar, pero aun hay veneno en tus labios y las puertas con vibraciones dejan mi cuerpo temblando, con precaución y deseos de huir. Podríamos cambiar, elegir caminos diferentes y decir diferentes palabras, pero aun son las ocho de la noche y estoy sentado quieto, derecho y esperando que llegues, sin saber con quien voy a tratar, que resultado voy a tener, y la lógica intenta hablarle a mi cerebro decirle que somos adultos y somos grandes, que podemos defender y huir, que somos valientes, y sin embargo, mi corazón tiembla en mi pecho, mis piernas se mueven ansiosas y los peores escenarios pasan por mi mente, no me dejo pensar en la posibilidad de que quizás, tal vez, probablemente, el resultado no sea tan malo, que solo es paranoia, que solo es años de arboles torcidos y malas crianzas, quiero creer en la luz de la oscuridad, pero me es imposible cuando pocas veces he sido demostrado incorrecto, y ahora pienso en las posibilidad de calmar, de tranquilizar, quizás puedo limpiar, quizás puedo huir al baño y quizás solo puedo quedarme callada, ser una estatua, por que toda acción lleva a un resultado que no podría prever y no le digo a nadie de mi temor por que ¿Como? ¿Como explicas un temor irracional? ¿Como le decís a alguien que temes el pasado en el presente? ¿Como? Cuando temes cansar, ser irritante, temes pedir ayuda, temes crear un drama de moléculas, temes equivocarte y todo camino parece un error, no sabes que hacer, y solo huyes a la seguridad de las palabras, aunque aun vigilas los minutos que pasan, debería haber llegado hace treinta minutos pero no esta por ningún lado, y piensas en que quizás es mejor pero podría ser peor, y ahora comprendes porque siempre piensas lo peor, porque la paranoia es tu respuesta a cada acción y tus problemas de control, comprendes que es tu mecanismo de defensa, piensa lo peor, espera el error y controla lo mas que puedas para evitar.
Y ahora cada sonido que escuchas te deja tenso, con los hombros duros y los ojos en la puerta, cada sonido es un disparo, una advertencia, de si correr al baño o a la puerta, de doble pensar cada acción, de desear las dos horas que pasaron, de esconderte en algún lugar en el cual ya no entras, y es sin sentido, irracional y estupido, no crees que nadie lo comprendería, aunque, tal vez, alguien si, sin embargo eso de nada serviría en este momento, y la aguja se sigue moviendo, y no aparece y temes, temes moverte a la cocina, temes hablar por el celular, temes solo respirar y es de idiotas, pero no lo puedes controlar mas allá de que respires, de que repitas como mantra que todo va a estar bien por que tu mente te lo recuerda, te recuerda cada pequeño detalle y no lo deja libre, y estas atrapado en esta tortura, y seres patético, infeliz y disco rallado (una de sus tantas definiciones de ti).
Y quieres creer, aunque lo niegues, que puede ser que ya no este molesto, que el tiempo y la distancia hayan calmado las aguas, pero sabes mejor que eso, sabes que es el tirar de una moneda y el jurado aun no tiene veredicto y las calles están vivas pero tu casa esta silenciosa, la música es estrés en tus oídos, tus labios están violetas de moretones y le pides a alguien, quien sea, que te ayuden, que no sea tan malo como crees, que termine este circulo de desesperación que solo lo detengan, no obstante, sabes que seguirá hasta que aparezca, hasta que no escuches el sonido de la puerta no estarás tranquilo y esto seguiría, y estas preparado pero no lo estas, y piensas en hermanos mayores, en familia con oídos tapados, en amigos lejanos, en amores perdidos, y piensas en baños grandes pero pequeños que te solían ocultar y quieres huir, quieres solo poder pensar y decir: “Voy a estar bien, puedo, lo hemos hecho antes y lo haremos devuelta” y al mismo tiempo quieres decir: “Por favor, por favor, solo detenlo, detenlo todo, estoy cansado y temo, y solo detenlo, solo cambialo, perdón, perdón, perdón…” Aunque no llegas a comprender del todo por que pides perdón, pero crees que quizás sea la solución, que quizás sea lo que busca por que es lo que siempre demanda y después te lo devuelve golpeado y abusado, como basura de ayer, y ya van cuarenta minuto de atraso, y te preocupas, por si paso algo, por si quizás deberías mandar un mensaje, por si podría ser peor, por si deberías saber mejor luego de tantos años pero no sabes, y temes.
Estas tentado en pedir ayuda, en explicar a alguien la situación, en esperar que tal vez alguien te entienda, sin embargo a perro viejo no se le pueden enseñar nuevos trucos por lo que solo cruzas los dedos y esperas, esperas el veredicto, esperas que tus decisiones hayan sido la correcta, esperas que quizás es solo un temor irracional, aunque crees que no lo es, que el frío vendrá con su llegada, que las palabras con veneno le seguirán y los comentarios de mala espina te los dará, o peor aun, intentara fingir, fingir que nada paso, enterar unas horas, negar lo que paso y hacerte creer que fue todo tu mente y quizás lo fue, nunca lo sabremos, y esto no es vida, es tortura, pero no hay salida.
Y ya van cuarenta y cinco minutos, un perro ladra y te asustas, te preocupas y no es sano, y tus palabras se vuelven mas lentas, se esconden, lo sientes en los huesos, esta cerca, se aproxima y no estas listo, nunca lo estas, pero inhalas y exhalas, piensas, te preparas y esperas el abrir de la puerta que podrá ser en cinco minutos o una hora, que podrá ser otra herida de la cual no hablamos o solo una negación, ahora solo queda esperar y ver, puedes esperar y mandar un mensaje, mostrar preocupación, hasta uno diría debilidad, pero hasta temes que eso sea una mala acción y aun así lo haces ¿Por que? y ¿Sino lo es? Y esto ya es histeria, no es paranoia y mal pensar, es histeria y locura, y no puedes seguir, no sabes nada, estas en la oscuridad esperando por un mensaje, un sonido, una voz y nada llega, este seguro es su castigo, su tortura típica, el esperar, el esperar por el resultado, el pensar lo peor y vivir con eso por horas, minutos y segundos, a veces hasta días, y esto debería terminar, pero ya es costumbre y no hay quiebre y seguirá hasta que llegue y sepas el veredicto.
Y queres confiar en alguien ¿Pero quien te queda? y ansiedad con depresión se unen en tu cuerpo y no es vivir, es morir, y ahí llego.
T.A.
El reencuentro:
Estará sentada en el ultimo lugar donde compartieron palabras, con esa sonrisa melancólica y la música que escucha podrías decir su nombre, aun podrías decir diez cosas de ella y estarías en lo correcto, por que aun con dos años de distancia y pocas palabras compartidas, ambos sabían que habían pequeños detalles que no cambiarían.
Habías terminado en esta plaza por un error, estabas lejos de tu casa, te tomo un micro y cinco cuadras para terminar sin pensarlo en la banca, hacia ya meses que no pensabas en ella, el primer año su nombre cruzaba tu mente esporádicamente, al segundo año era mas raro que pasara y en estos últimos meses ya ni pensabas en ella, claro, tu no la querías como ella te quería a vos, así que tendría sentido que rápido pudiste superar a la chica que lloro por ti y escupió tu nombre a tu cara, ella aun no te había visto, tenia la mirada perdida en los autos que pasaban, seguía uno hasta que pasara el semáforo y seguiría a otro y la situación se repetiría.
Estaba diferente, con el pelo mas corto, parecía mas grande, como que los años habían sido buenos con ella pero amargos, la inocencia que recordabas de su sonrisa parecía haber desaparecido, había un cambio en sus hombros, mas ligeros, mas abiertos, mas libres, y querías acercarte, hablar con ella, conocerla devuelta, ver que había pasado en los dos años, tener una charla de amigos perdidos, querías hablar con la chica que una vez te conocía de cabeza a pie y tu a ella de pie a cabeza, seria solo deslizarte en su banco y ella te vería, ella, si aun era ella, te hablaría, te sonreiría y podrías iniciar una charla de tres horas. Podrías.
Y, casi, lo hiciste, a tres pasos de dirigirte a ella, lo viste, fuiste testigo a lo que siempre quisiste ver, la sonrisa de ella hacia un mensaje, pero no cualquier mensaje, un mensaje de la persona que fuera dueña de su corazón, y ahí estaba sucediendo, ella estaba viendo al celular como si la persona estuviera presente, era una imagen perfecta, con los labios llegando a los ojos y ella intentando ocultar la sonrisa, pero se podía ver, se veía la alegría de ella ante el mensaje, se veía el cariño hacia la persona, y quisiste creer que quizás era para la familia, para un amigo, para cualquiera, no obstante sabias que eso seria una muy mala excusa, por que se mordía los labios y borraba y re escribía, y la conocías para saber que ella le sonreía a otra persona, a alguien que no era vos.
No debería doler, para vos ella fue solo una amiga, una compañera cercana, una chica mas, pero, ella te quiso, se consumió por vos, sangro por vos, y aunque, a veces, fue tóxico y quemo la amistad, y vos la hayas abandonado, la hayas culpado y dejado atrás, aun con todo el pasado de ustedes, aun así, algo en ti se sintió mal, herido y traicionado, sintió la perdida del amor de ella, y te detuviste, por que habrían diez cosas que sabrías de ella, su canción favorita, la relación con su familia, donde vivía, su escribir, sabrías sus temores y secretos, pero no sabrías quien era ella, no sabrías quien es la nueva persona que la hace sonreír como alguna vez lo hiciste vos, hasta quizás dirías que mas puro, mas inocente, mas correcto que tu amor.
Sin decir palabras, y creyendo que la caminata había llegado a su destino y tu ser lastimado, te diste la vuelta y la dejaste atrás, con ojos cerrados aun veías el sol en su pelo, sus dedos en el celular y esa sonrisa, esa sonrisa que te seguiría hasta en los sueños, esa sonrisa que nunca mas seria para ti.
Un escalofrío es lo que la hizo mirar lejos del celular, para su izquierda, vio gente caminando y tomando sol en el pasto, y a lo lejano vio un chico caminando solo y creyó conocerlo, conocía ese caminar y esa postura, y casi dice su nombre, su corazón aun se detuvo por un segundo, se relamió los labios, y casi, casi piensa en seguirlo, pero le llega un nuevo mensaje, no dice nada y dice todo, y ella solo sonríe y se olvida, se dice que era solo alguien parecido, alguien que solía conocer y responde el mensaje con el corazón acelerado y la sonrisa atrapada en los labios.
T.A.