miércoles, 28 de noviembre de 2018

Robado

Maldita sea,
a la mierda con todo,
he perdido lo que buscaba y ya no tiene sentido continuar.
Al carajo con tus expectativas y tus demandas,
estoy derrotado, en una esquina, 
con la cabeza en las rodillas
y maldeciendo cada estrella que hay en el cielo,
puesto me han robado mi demonio
y me he quedado vacío.

T.A.



martes, 27 de noviembre de 2018

Pensamientos de medianoche

El temor


Y mis manos aun transpiran en temor, mi corazón late asustado, y quizás los tiempos hayan cambiado, mis piernas sean mas largas, mis mentiras de valor son fáciles de engañar y no hay heridas de las cuales hablar, pero aun hay veneno en tus labios y las puertas con vibraciones dejan mi cuerpo temblando, con precaución y deseos de huir. Podríamos cambiar, elegir caminos diferentes y decir diferentes palabras, pero aun son las ocho de la noche y estoy sentado quieto, derecho y esperando que llegues, sin saber con quien voy a tratar, que resultado voy a tener, y la lógica intenta hablarle a mi cerebro decirle que somos adultos y somos grandes, que podemos defender y huir, que somos valientes, y sin embargo, mi corazón tiembla en mi pecho, mis piernas se mueven ansiosas y los peores escenarios pasan por mi mente, no me dejo pensar en la posibilidad de que quizás, tal vez, probablemente, el resultado no sea tan malo, que solo es paranoia, que solo es años de arboles torcidos y malas crianzas, quiero creer en la luz de la oscuridad, pero me es imposible cuando pocas veces he sido demostrado incorrecto, y ahora pienso en las posibilidad de calmar, de tranquilizar, quizás puedo limpiar, quizás puedo huir al baño y quizás solo puedo quedarme callada, ser una estatua, por que toda acción lleva a un resultado que no podría prever y no le digo a nadie de mi temor por que ¿Como? ¿Como explicas un temor irracional? ¿Como le decís a alguien que temes el pasado en el presente? ¿Como? Cuando temes cansar, ser irritante, temes pedir ayuda, temes crear un drama de moléculas, temes equivocarte y todo camino parece un error, no sabes que hacer, y solo huyes a la seguridad de las palabras, aunque aun vigilas los minutos que pasan, debería haber llegado hace treinta minutos pero no esta por ningún lado, y piensas en que quizás es mejor pero podría ser peor, y ahora comprendes porque siempre piensas lo peor, porque la paranoia es tu respuesta a cada acción y tus problemas de control, comprendes que es tu mecanismo de defensa, piensa lo peor, espera el error y controla lo mas que puedas para evitar. 
Y ahora cada sonido que escuchas te deja tenso, con los hombros duros y los ojos en la puerta, cada sonido es un disparo, una advertencia, de si correr al baño o a la puerta, de doble pensar cada acción, de desear las dos horas que pasaron, de esconderte en algún lugar en el cual ya no entras, y es sin sentido, irracional y estupido, no crees que nadie lo comprendería, aunque, tal vez, alguien si, sin embargo eso de nada serviría en este momento, y la aguja se sigue moviendo, y no aparece y temes, temes moverte a la cocina, temes hablar por el celular, temes solo respirar y es de idiotas, pero no lo puedes controlar mas allá de que respires, de que repitas como mantra que todo va a estar bien por que tu mente te lo recuerda, te recuerda cada pequeño detalle y no lo deja libre, y estas atrapado en esta tortura, y seres patético, infeliz y disco rallado (una de sus tantas definiciones de ti).
Y quieres creer, aunque lo niegues, que puede ser que ya no este molesto, que el tiempo y la distancia hayan calmado las aguas, pero sabes mejor que eso, sabes que es el tirar de una moneda y el jurado aun no tiene veredicto y las calles están vivas pero tu casa esta silenciosa, la música es estrés en tus oídos, tus labios están violetas de moretones y le pides a alguien, quien sea, que te ayuden, que no sea tan malo como crees, que termine este circulo de desesperación que solo lo detengan, no obstante, sabes que seguirá hasta que aparezca, hasta que no escuches el sonido de la puerta no estarás tranquilo y esto seguiría, y estas preparado pero no lo estas, y piensas en hermanos mayores, en familia con oídos tapados, en amigos lejanos, en amores perdidos, y piensas en baños grandes pero pequeños que te solían ocultar y quieres huir, quieres solo poder pensar y decir: “Voy a estar bien, puedo, lo hemos hecho antes y lo haremos devuelta” y al mismo tiempo quieres decir: “Por favor, por favor, solo detenlo, detenlo todo, estoy cansado y temo, y solo detenlo, solo cambialo, perdón, perdón, perdón…” Aunque no llegas a comprender del todo por que pides perdón, pero crees que quizás sea la solución, que quizás sea lo que busca por que es lo que siempre demanda y después te lo devuelve golpeado y abusado, como basura de ayer, y ya van cuarenta minuto de atraso, y te preocupas, por si paso algo, por si quizás deberías mandar un mensaje, por si podría ser peor, por si deberías saber mejor luego de tantos años pero no sabes, y temes.
Estas tentado en pedir ayuda, en explicar a alguien la situación, en esperar que tal vez alguien te entienda, sin embargo a perro viejo no se le pueden enseñar nuevos trucos por lo que solo cruzas los dedos y esperas, esperas el veredicto, esperas que tus decisiones hayan sido la correcta, esperas que quizás es solo un temor irracional, aunque crees que no lo es, que el frío vendrá con su llegada, que las palabras con veneno le seguirán y los comentarios de mala espina te los dará, o peor aun, intentara fingir, fingir que nada paso, enterar unas horas, negar lo que paso y hacerte creer que fue todo tu mente y quizás lo fue, nunca lo sabremos, y esto no es vida, es tortura, pero no hay salida. 
Y ya van cuarenta y cinco minutos, un perro ladra y te asustas, te preocupas y no es sano, y tus palabras se vuelven mas lentas, se esconden, lo sientes en los huesos, esta cerca, se aproxima y no estas listo, nunca lo estas, pero inhalas y exhalas, piensas, te preparas y esperas el abrir de la puerta que podrá ser en cinco minutos o una hora, que podrá ser otra herida de la cual no hablamos o solo una negación, ahora solo queda esperar y ver, puedes esperar y mandar un mensaje, mostrar preocupación, hasta uno diría debilidad, pero hasta temes que eso sea una mala acción y aun así lo haces ¿Por que? y ¿Sino lo es? Y esto ya es histeria, no es paranoia y mal pensar, es histeria y locura, y no puedes seguir, no sabes nada, estas en la oscuridad esperando por un mensaje, un sonido, una voz y nada llega, este seguro es su castigo, su tortura típica, el esperar, el esperar por el resultado, el pensar lo peor y vivir con eso por horas, minutos y segundos, a veces hasta días, y esto debería terminar, pero ya es costumbre y no hay quiebre y seguirá hasta que llegue y sepas el veredicto. 
Y queres confiar en alguien ¿Pero quien te queda? y ansiedad con depresión se unen en tu cuerpo y no es vivir, es morir, y ahí llego.

T.A.





El reencuentro:



Estará sentada en el ultimo lugar donde compartieron palabras, con esa sonrisa melancólica y la música que escucha podrías decir su nombre, aun podrías decir diez cosas de ella y estarías en lo correcto, por que aun con dos años de distancia y pocas palabras compartidas, ambos sabían que habían pequeños detalles que no cambiarían. 
Habías terminado en esta plaza por un error, estabas lejos de tu casa, te tomo un micro y cinco cuadras para terminar sin pensarlo en la banca, hacia ya meses que no pensabas en ella, el primer año su nombre cruzaba tu mente esporádicamente, al segundo año era mas raro que pasara y en estos últimos meses ya ni pensabas en ella, claro, tu no la querías como ella te quería a vos, así que tendría sentido que rápido pudiste superar a la chica que lloro por ti y escupió tu nombre a tu cara, ella aun no te había visto, tenia la mirada perdida en los autos que pasaban, seguía uno hasta que pasara el semáforo y seguiría a otro y la situación se repetiría.
Estaba diferente, con el pelo mas corto, parecía mas grande, como que los años habían sido buenos con ella pero amargos, la inocencia que recordabas de su sonrisa parecía haber desaparecido, había un cambio en sus hombros, mas ligeros, mas abiertos, mas libres, y querías acercarte, hablar con ella, conocerla devuelta, ver que había pasado en los dos años, tener una charla de amigos perdidos, querías hablar con la chica que una vez te conocía de cabeza a pie y tu a ella de pie a cabeza, seria solo deslizarte en su banco y ella te vería, ella, si aun era ella, te hablaría, te sonreiría y podrías iniciar una charla de tres horas. Podrías. 
Y, casi, lo hiciste, a tres pasos de dirigirte a ella, lo viste, fuiste testigo a lo que siempre quisiste ver, la sonrisa de ella hacia un mensaje, pero no cualquier mensaje, un mensaje de la persona que fuera dueña de su corazón, y ahí estaba sucediendo, ella estaba viendo al celular como si la persona estuviera presente, era una imagen perfecta, con los labios llegando a los ojos y ella intentando ocultar la sonrisa, pero se podía ver, se veía la alegría de ella ante el mensaje, se veía el cariño hacia la persona, y quisiste creer que quizás era para la familia, para un amigo, para cualquiera, no obstante sabias que eso seria una muy mala excusa, por que se mordía los labios y borraba y re escribía, y la conocías para saber que ella le sonreía a otra persona, a alguien que no era vos.
No debería doler, para vos ella fue solo una amiga, una compañera cercana, una chica mas, pero, ella te quiso, se consumió por vos, sangro por vos, y aunque, a veces, fue tóxico y quemo la amistad, y vos la hayas abandonado, la hayas culpado y dejado atrás, aun con todo el pasado de ustedes, aun así, algo en ti se sintió mal, herido y traicionado, sintió la perdida del amor de ella, y te detuviste, por que habrían diez cosas que sabrías de ella, su canción favorita, la relación con su familia, donde vivía, su escribir, sabrías sus temores y secretos, pero no sabrías quien era ella, no sabrías quien es la nueva persona que la hace sonreír como alguna vez lo hiciste vos, hasta quizás dirías que mas puro, mas inocente, mas correcto que tu amor.
Sin decir palabras, y creyendo que la caminata había llegado a su destino y tu ser lastimado, te diste la vuelta y la dejaste atrás, con ojos cerrados aun veías el sol en su pelo, sus dedos en el celular y esa sonrisa, esa sonrisa que te seguiría hasta en los sueños, esa sonrisa que nunca mas seria para ti. 

Un escalofrío es lo que la hizo mirar lejos del celular, para su izquierda, vio gente caminando y tomando sol en el pasto, y a lo lejano vio un chico caminando solo y creyó conocerlo, conocía ese caminar y esa postura, y casi dice su nombre, su corazón aun se detuvo por un segundo, se relamió los labios, y casi, casi piensa en seguirlo, pero le llega un nuevo mensaje, no dice nada y dice todo, y ella solo sonríe y se olvida, se dice que era solo alguien parecido, alguien que solía conocer y responde el mensaje con el corazón acelerado y la sonrisa atrapada en los labios.

T.A.


domingo, 25 de noviembre de 2018

Una vida

La decepción es mi primera repuesta,
la espera de nadie es lo que ya se hacer
y besar al aire es mi intimidad,
y no soy hermoso,
tragico y poetico.
Soy depresión a todas horas,
apatia por dos dias
y sonrisas falsas en los labios.
Es una vida, mi vida.

T.A.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Un secreto

¿Les puedo decir un secreto?
Acérquense
Es un suspiro de medianoche
jurémoslo en sangre
y no compartamos:
Sus ojos del color de los troncos,
la malicia en sus labios
y la inteligencia en sus palabras
(Lo quiero)
Tiene los dedos largos  
bañados en sangre
familia en distancia
y debe saber mas del pecado que del perdón
(Lo deseo)
Hay un estrés en sus hombros de los cuales no habla
un aroma a noche de fogatas que me acosa
y el calor que me alimenta
(Lo necesito)
no es mio,
nunca lo sera,
quizás me quiere
quizás no
y solo se que nunca me atrevería.
Pero, Dios, si en mi secreto lo amo.

TA.


martes, 13 de noviembre de 2018

Ojos marrones

Niña de ojos marrones
A ti el mundo te ha bañado en rojo
Y de tu nombre se han olvidado,
No suspiran poemas por ti,
Ni ríen tragedias,
A ti te abandonan y te desprecian.
Te dejan mal hecha. 
Pero mi niña de ojos marrones,
Tu eres indomable y una fiera,
De ti hay océanos de lagrimas,
He suspirado tu nombre entre botellas
Y me has dejado mal herido.
Sin embargo, niña de ojos marrones,
No escuche sus razones
Que son viciosas y egoístas,
Escucha las mías
Que son profecías y promesas
Cree en mi cuando digo
Que por ti muero y vivo
Que en ti yace mi primer y ultimo deseo
Que hacía ti dirigió todos mis caminos.
Que sin ti no existo.
Y que en tus ojos el mundo existe.

TA.


domingo, 11 de noviembre de 2018

Fracaso

Y el fracaso no tiene sabor a sal de mar con la oscuridad de puertas cerradas. Es el frío en la primavera con la lluvia en la noche. Es todo lo que te duele y no puedes explicar. Con el gemido quebrado que es tu alma muriendo. Es veneno directo al corazón que deja heridas en el pecho y no puedes respirar. Es todo lo malo en ti. Te consume de los huesos a la piel, hasta que seas un olvido de tu imaginación. Y se queda en el sabor de tus recuerdo. Es lo que mencionas cuando dicen tu nombre y las pesadillas que sueñas. Es lo que queda y no se olvida. Es un corazón roto por uno mismo.

T.A.


martes, 6 de noviembre de 2018

Relatos de mediodía

Me llega a la cintura, trenzas son la cascada que ocultan sus lagrimas, sus ojos grandes que sueñan con las estrellas. 
Sus piernas son cortas y se imaginan huyendo de su hogar, ella es tan chica y mi corazón se rompe cuando la veo que se oculta detrás de paredes que la tragan en la sombra y ella sonríe esperando ocultar el dolor que su alma resguarda. 
Manos pequeñas para detener golpizas a un cuerpo de porcelana, oídos que no escuchan pero recuerdan por siempre las palabras malditas que la crían como árbol torcido. 
La veo que me llega a la cintura y aun sonríe cuando su crecimiento es torcido. 
Es a los 5 y un día que me lo susurra como secreto a mi oído.


-Un día me voy a ir y nadie me va a encontrar


-¿Ni yo? 


Y ella solo me sonríe, es una de sus pocas sonrisas que le llegan a los ojos, ojos marrón chocolate que han sido mal criados e inyectados en sangre, aprendiendo demasiado rápido que el mundo tiene dientes de sables y que la tragaran y escupirán.
Hubieron días que la vi y me sorprendí en verla de pie, con la espalda recta y con la fortaleza de una muralla en sus ojos y no lo comprendía.
Me llegaba a la cintura con la coleta atada fuertemente, y ella no me cuenta de noches encerrada parada en lugares muy pequeños con palabras gritadas en eco a ella, y todos sufrieron mas que ella, sin embargo ella es solo una niña y yo solo observo. 
Observo como le enseñan a mentir los dolores, como le enseñan a dormir con dolores en el pecho, le enseñan que es su culpa, es su culpa siempre y pedí siempre perdón si quieres comer y tener un buen día.
La veo y no lo comprendo como es que tiene 5 y ya agarra el cuchillo con familiaridad pero su cuerpo continua puro sin rayones, como no tiene manchas de transgresiones pasadas, no obstante me acerco y mi sombra la asusta, mis manos alzados como abrazo la hacen proteger su cuerpo y lloro yo cuando ella intenta hacerme reír, porque no puede crear el dolor de otro. 
Los días que no escucho de ella me preocupo, y cuando escucho que esos días fueron magníficos que ella olvida heridas ocultas en mi alma me dejo creer con ella, porque ella ama el dolor y yo la amo a ella. Hay días que sus palabras son viciosas, eco de lo que escucho que se suspira de ella, y yo solo la escucho y acepto lo que me dice porque es verdad.


-Cobarde! Me dejaste! 


Es verdad, es verdad que hay veces que no se puede sentar, que hay veces que se rehusa a leer la hora por breves recuerdos, que hay veces que ella no llora ya no mas porque eso es débil, ella ya no habla sobre lo que sucede y es verdad que ella se esta dejando engañar y es verdad que le estoy dando mi espalda creyendo que en verdad ella es una muralla creada en años y angustias, que es fuerte y sola puede. 
Pero ella no lo es, ella es sangre en la nieve, que esta buscando la muerte con pies descalzos y ojos que lloran.
Ella habla mucho, es un tornado, y me llega a la cintura y no la puedo contener, a los 6 denota la ausencia de alguien pero no ve el cambio, quizás las palmas cambian por palos pero el dolor sigue ahí, y las lagrimas que alimenta sus labios sellados continuan, sus palabras que son mentiras con tal de conseguir una falsa libertad se mantienen, lo único que cambia es su corazón, su corazón que ahora tiene manchas oscuras y que de noche recita un odio que quizás se olvide pero que se alimenta de esos momentos de dolor.


-La odio y esta bien porque ella me odia


-No te odia


-Nos lo ha dicho ¿Es que no lo recuerdas?


Ella me llega a la cintura la veo y me veo a mi reflejada en sus ojos, esos ojos de valentía que ya no se ahogan en sangre y saben huir a un baño esperando escapar el dolor de golpes contra un cuerpo pequeño, veo esos labios que saben fingir sonrisas y risas, veo esa espalda que tiembla de temor cuando comete un error de niños la veo y me veo a mi, porque ella me llega a la cintura, pelo suelto que le cae en cascada, brazos pequeños que me agarran la pierna y se ocultan en mi sombra. 
La veo y me causa dolor que solo le puedo ofrecer promesas vacías. Se engaña en creer que todos sufren lo mismo, que todos abrazan a su hermana en temor y que es la culpa de ella.
Tiene 8.


-Se leer la hora, ¿Queres que te la diga?


-Nunca


Me llega sobre la cintura y detesto los relojes analógicos porque los veo y la veo a ella atrapada en un cuarto disculpándose por lo que no sabe por una inocencia perdida y ya no entiendo como protegerla sin dañarla.
La pierdo de vista en el cambio de medidas, me supera la cintura y llega a los codos y no la reconozco, no habla de lastimaduras, y sus labios que guardan demasiados secretos, mente que recuerda toda palabra mal dicha y no sabe que recordar de su infancia. Su corazón esta lejos de la inocencia y su pensamientos son suicidas, la paso por al lado y no la veo. La dejo perderse y no la llamo cuando se aleja de mi con sonrisas quebradas que las escucho frías y distantes.


-Yo ya no se quien soy


-Yo no lo se tampoco


-¿Cuando lo sabremos?


-Aun no lo se


Es cuando tenemos la misma altura que todo se complica, veo tus ojos y te reconozco pero tu actitud, tu cuerpo, tu voz están bañados en mentiras, dolores y sangre y no te reconozco.

T.A.

Apatia

En el espejo no ves
las lagrimas no caen
y en tu pecho no hay silencio
hay pájaros en ti que buscan libertad
solo que no sabes como
y todo duele
porque ellos tienen garras
y sus alas son dagas.

T.A.


lunes, 5 de noviembre de 2018

Lo que te quiero decir.

Te diría, que mi color favorito es el verde amarillo, las hojas entre la vida y la muerte, aun resistiendo y luchando, que hay veces que no duermo porque mi mente no para de pensar escenarios improbables de mi vida, te relataría el modo que entiendo tus heridas y que no las quiero borrar pero si apreciar porque son tu, te contaría el miedo irracional a las escaleras mecánicas, confesaría que poemas son tuyos y cuales son de amores pasados para que entiendas mi asociación con el amor. 
Compartiría contigo mis pecados, mi amor por la historia que relata nuestras vidas y te dejaría saber el modo que mi corazón late cuando te ve. 
Te contaría todo, desde mis victorias a mis vergüenzas, de la herida en mi rodilla a mis dibujos en la muñeca, te hablaría de mis bandas favoritas y de la noche que pase escuchando las tuyas, de que hay veces que me duele quererte y por eso huyo, te explicaría que no, no, no es tu culpa, solo que ya he amado y ha dolido al suplicio de la amnesia.
Revelaría del primer día que te reconocí, como la ves que llore hasta quedarme sin voz para nunca saber porque, excepto que dolía, dolía respirar, dolía caminar y vivir, dolía y necesitaba solo llorar. Te describiría la primera vez que me enamore, para que sepas porque vos sos diferente, describiría el modo que solo salte con ojos ciegos y sin pensarlo, que arriesgue y perdí mas que el corazón y la razón, que me estafe, y es por eso que contigo juego con cautela, porque a ti, a ti no te puedo perder. 
Ya que tu aroma lo llevo en mi piel, tu nombre de mis labios se escapa en cada oración, te busco en calles imposibles y sonrió por tu existencia a kilómetros de distancia, sos la tempestad y la calma y te quiero compartir quien soy yo. 
No obstante, cuando te paras a mi lado y respiras mi aire, cuando solo tres pasos nos separan y haces chistes sin un inicio o fin y solo un medio, cuando tus ojos se posan en mi, las palabras abandonan el barco y me dejan muda.

Me dejan en el olvido y una sonrisa borracha, una que quisiera que supieras que es tuya, que no sonriere así por nadie, que la tuya es esperanza y felicidad, que es la necesidad de poder hablar e iniciar. Que intentar. Porque tengo una vida que contar.

T.A.