lunes, 30 de mayo de 2022

El boomerang que desarma mi corazón será la pintura que llevará nuestro nombre, la forma en que mis lágrimas jamás caen en tanto deseo serán la tinta de la carta que sellaré sin nombre o dirección. Las frases que me aprendí en tu honor las diré como el hijo de puta que eres, que me has vuelto un Pávlov de tu respiración. 

Porque la manera en que estás en silencio a ojos negros es como serán los aplausos de la tragedia que nos dedicaran en años sin memoria. Puesto que seremos ese silencio eterno, esa mirada de reojo, ese pasar de pelo y de hoja, ese minuto de funeral que no tiene descripción. 

Porque somos y seremos ese puto volver que deja a todos con dagas en las gargantas, y somos y seremos la mejor obra desperdiciada dada a donar para aprender a como no amar.

TA.

martes, 24 de mayo de 2022

La mala espina a mí nadie me la quita, como pez globo la llevo veneno para mí y asesinato para todos, porque es una condena, pero es mía esta preocupación de sin horas y tiempo que no tiene cronómetro. Puesto que sólo sabe seguirme a sombra con aguja y quisiera tener la manera de transcribir todo lo que no denuncia. Pero para eso debería poder sentarme a tomar el té con mi locura, para lo cual el tiempo si me alcanza, sin embargo, los cojones se me escapan y bueno, la aguja se queda 

queda 

                         queda 

esperando tras bambalinas a que la desgracia sea tan deliciosa como me la suspira.


TA.

martes, 17 de mayo de 2022

Ay, dulce misericordia, porque no vienes por mí que tanta vergüenza tengo al aire libre, que tu beso sería piedad. Porque no soy de los que tienen amor, sino de los que son pordioseros y lastimeros con él, soy de los que llaman y dan oportunidades que los vuelven la roca en el zapato. 

Y ni yo me amaría si fuera mi reflejo, porque misericordia te ruego a tu santa vida, que me des la salvación de poder jugar la carta de la amnesia con cada vez que excuse la mala acción con agujeros de tela. 

Y es que soy soy soy todo lo que me prohibí en mi juventud y ahora doy pena, ahora la eutanasia debería darme sus lágrimas y la tristeza darme su trabajo. 

Porque en verdad misericordia, estoy acá de rodillas pidiendo clemencia, porque Diosito mío si soy una caradura de cara rota que debería dejar de tirarse tanto al piso, pero siempre fui tan desesperada por amor que me he hecho renunciar al que debería tener por mí.


TA.


domingo, 8 de mayo de 2022

El pecado lo cometí cuando fingí por primera vez, 

la sonrisa la hice de mis nervios muertos, la frase la hice de mi voz hueca, el cuerpo de un corazón cortado y sé que ahí inició todo. Con el pretender de calma de tormenta que terminó dejándome a lo balsa a la deriva. 

Sin el apoyo moral que trajera la fuerza de las decisiones tomadas, ahora estoy así, con cada vez menos yo y cada vez más nada y todo es una risa irónica que ya ni tiene el dolor de hace una hora. 

Porque va demasiado rápido y me estoy ahogando en lo que he dicho para no traer caos, y ahora temo al iceberg que es de cuellos rotos y venas al aire. Puesto que así terminamos en el matadero, y sé que es mi propia culpa por mantener la lengua entre la cárcel de dientes. Pero jamás se me enseñó cómo hablar cuando lo que duele es uno mismo.


TA.

domingo, 1 de mayo de 2022

Es de esos momentos en que nuestros dedos están jugando como con telaraña que no se atreven a tocar. La situación es delicada con que es de los instantes en que creamos la melodía que se escuchara en el día de nuestro funeral. 

Es de esos momentos suaves en que tus ojos son del color de mi primer sueño y mi vocabulario se descompone en no encontrar la manera para llenar este minuto en que nuestros corazones están aullando porque suceda. Y es por eso que las manos de temblores de terremoto dejan de jugar a los asustados y empiezan a tomar posesión de la piel que saben que es su destino. 

Este segundo es frágil y temible, pero es ahora en que debemos arriesgarnos por todo y decir: “Este latido ya lo he escuchado antes, esta voz ya la he escrito en otra vida y este instante es cuando te llamo mío.”


TA.