El boomerang que desarma mi corazón será la pintura que llevará nuestro nombre, la forma en que mis lágrimas jamás caen en tanto deseo serán la tinta de la carta que sellaré sin nombre o dirección. Las frases que me aprendí en tu honor las diré como el hijo de puta que eres, que me has vuelto un Pávlov de tu respiración.
Porque la manera en que estás en silencio a ojos negros es como serán los aplausos de la tragedia que nos dedicaran en años sin memoria. Puesto que seremos ese silencio eterno, esa mirada de reojo, ese pasar de pelo y de hoja, ese minuto de funeral que no tiene descripción.
Porque somos y seremos ese puto volver que deja a todos con dagas en las gargantas, y somos y seremos la mejor obra desperdiciada dada a donar para aprender a como no amar.
TA.