miércoles, 24 de junio de 2020

El cobarde

Me he hecho de los arrecifes que se bañan y olvidan, le he dado bienvenida al alzheimer y a la demencia y así estoy sobreviviendo a la fiesta atómica. Dije basta hace veinticinco inviernos atrás y deje de seguir el modo que el fin del mundo se llevaba en twitter. 
Fui con la limpieza de tomar lavandina y matar cualquier simpatía que quedara en el cuerpo abusado y denegado de libertades.  Deje que ellos fueran con las antorchas y espadas a quemar al rey con sus armamentos e imperios. Que ellos derramaran la sangre del lavado de los domingos, que gritaran las injusticias a oídos quemados, por que yo me había retirado. 
Demasiado dañado y abatido para intentar una lucha mas. Demasiado avergonzando y atemorizado para saber que ya no existe el honor y las reglas. Demasiado humano para lamentar el mundo pero no hacer algo por el. 
Me he encerrado en mi búnker con champagne de hace quince años y olvidado del almanaque, he perdido toda conexión a ese camino intoxicado, que otros animales mueran por mi, que no hay razones por las cuales seguir y me iré al escondite a descansar. Que los niños pidan la clemencia que se nos negó por que me he vuelto ciego, sordo y mudo. 

TA.

sábado, 20 de junio de 2020

Viento

Los rayos del sol la iluminaban como si fuera un objeto del pasado atrapado en el ahora. 
El calor la esquivaba, y uno podia ver la luz de un adios con un viento que se estiraba en saludo pero no llegaba a su sombra. 
Ese momento en tiempo fue detenido y llamado la tristeza en la soledad. 
Estaba en una habitación abandonada, donde las esquinas guardaban pesadillas que eran mas dulces que lo que ocurría afuera. 
Ella era melancolía oculta en cada fibra de su ser, que para cuando el viento re intentara acariciarla con promesas del mañana, ella solo vería al sol con deseos de apagar esos ojos y olvidar pasado, futuro y presente. 
El tiempo se detuvo con el viento casi llegando como una mano de ayuda pero el sol la abandonaba a oscuras así el silencio creció y ella desapareció. 

Ta.

domingo, 14 de junio de 2020

Rogando por repetir

Buscaba la oportunidad de volver a vivir el mismo año, en un deseo oculto en el cielo de las mil y unas noches. 
En el cual fuera con los mismos errores y que tenemos demasiado por creer para comprometer. Aceptaría los dolores, caer en las adicciones y tener nuevos demonios, dejaría que me marquen con tatuajes y advertencias, por tener una repetición de nosotros.
Es que se lo que se vendría de nosotros: a mi corriendo a través de calles por ti, tu sentado de tres a cinco bancos y en todos sonríes. Con brazos entrelazados y tenemos sabor a corazón roto, es que de esto nació la poesía, de tus dedos en mis costillas y tus frases son las letras que uso como alcohol para dormir  y si la vida se me pidiera la daría a mitad de precio.
En ese año no diríamos que vivimos el pico de nuestras vidas, no hablaríamos en plural, mas diríamos que me enamore de ciego a vacío sin remordimiento y todos los dedos apuntaban a mi. Y aun con el temor de una muerte certera y un corazón al ladron, aun con las chances y oportunidades en negativo, nos tomaría por Palermo con te frío y los relatos del pasado. 
Me tomaría a mi sentada en la vereda esperando a que llegues una a tres horas mas tarde y tu me tienes a mi pateando lo que quede de tu piel en los días buenos. Nos elegiría en cada momento que se me da, porque mi pecho se contrae y no puedo respirar, me caigo de rodillas y me agarro del mármol para no rogar que vuelvas. 
Se que habrán de tres a un amor mas, a que se me romperá el alma y los huesos mas de trece veces. Pero también se que nada me dejara sin voluntad como tu. 
Haría el intercambio, porque te estoy buscando  en los días que que hay sol y el viento hace hogar en mi pelo, en los que son Lunes doce de la noche y el nombre es suspirado y hasta cuando mis ojos miran a las alturas y pienso en tus manos atandome a tierra. 
Es que soy un ser patético y demandante, porque estoy caminando por calles esperando que estuviéramos en un dos por uno, pero los románticos siempre fuimos bueno para el tango de a uno. Y la corona es por el amor no correspondido, que me deja con la cabeza en la pared y pidiendo por favor
Estaré entre una avenida y la otra, extrañando diagonales y cerezos, y es que extraño lo mágico entre tu y yo, en que si uno lo creía el otro lo seguiría. 
Teníamos palabras dulces como tonto, bobo, idiota, imbecil y amigo; y era que no había que robar porque no sabíamos de traiciones y a ti te gustaba silbar. 
Es he empezado a preguntar a vagabundos, vecinos, extraños y primos  el precio de tener una segunda oportunidad a vivir contigo. De tener esos días de invierno en los cuales no sabíamos a donde nos dirigíamos, para llegar a primavera y tener el gusto a inicio de fin. Te necesito para ataques de pánico y mis piernas que huyen cuando mi corazón anhela. Te busco por que ya habías ganado y estaba enamorado. Te digo que me devuelvas lo que te llevaste, y te quiero una ultima vez para besarte. 
Aceptaría los mismos errores, el odio nunca dicho, los cortes en los brazos, las manipulaciones y el posesivo con el egoísta. Nos aceptaría en como fuimos por tenernos una vez mas. 

Ta.


viernes, 12 de junio de 2020

La retirada

Me he vuelto camaleón, naufrago y fantasma en la casa de dos habitaciones. Es exquisito el derrotar, aceptar que todo intento de arrastrarte por fuego enemigo te dirigió a tu destrucción, y el levantamiento de una bandera blanca no es mas que una libertad a las torturas de tu pesar. 

Me habré convertido en escritor fantasma,  traductor de medianoche y pantalla verde, pero estaría de acuerdo con que es cómodo y fácil. Aquellos que las rodillas tiemblan en nervios por el pensar de levantarse y  aquellos que ya han hecho un nicho y están felices con el resultado por que no tienen para mas. Me he cansado de seguir con este circo, me he retirado. 


TA.

martes, 9 de junio de 2020

Explicito

Quería que te enamoraras de mi cuando me vieras bailar a ojos cerrados, tendria  los dedos doblados y el ultimo deseo para ti. Tenia todas las apuestas en ti, así que me arriesgue por las calles de 44 y 24, me deje en nervios expuestos y con intenciones claras. Te lo deje por escrito y en claro, en un modo que habría un universo de testigos del modo que mis navajas te acariciaban a tacto de pluma. 
No podría ver forma a la que me podrías negar el haber sabido, haber sido ciego e incapaz de comprender que decía cada vez que te defendía a dolor de garganta. Se me seria imposible creer que tu te harías el boludo ante mis sentimientos por ti cuando fue lo que le siguió a tu: “Hola, ¿Quien sos?” 

TA.


viernes, 5 de junio de 2020

La ultima prueba

Eramos la diferencia lo que nos atrajo, corrección, me atrajo hacia el. De ahí fue una simple manipulación con obsesión que llevo al caótico nosotros. Tu eras espontáneo, que explotabas y bailabas en el fuego. Lo que los niños sueñan ser.  
No eras fácil de querer, eras obvio. Y eso lo hizo desafiante, necesitaba negar que buscaba la manera que me hacías sentir. Negar que me caía como imbecil ante ti porque eras agua en sol, eras vida en las ultimas horas. 
A ti te gustaba la discusión silenciosa la que uno llamaría la de culto. Eras de temperamento saltante y tenias una risa cortada entre las vocales. Eras una bondad corrupta a la cual el mundo ya no le tenia excusas y eras la mejor musa, lo que deseaba y mas. Fuiste tanto que acose esquinas con edificios, las plazas con palmeras y los hospitales. Eras lo suficiente porque me interesaba en escuchar y aprender de tu te de las diez y cinco a tu saltar mientras bailas. Como tu amar hacia los pericos con tu cantar en francés y no saber ingles. Eras de quien me memorice su cumpleaños por que una importancia tendría en todo. 
Y ahora eres la razón por la que amo los números impares. Eras posesión del dragón solitario, y era que eras caliente mientras yo dormía. Eras el chasquear de los dedos que despertaba a la bestia, y no éramos compatibles ni en una en un billón. 
Tu eras engreído, yo era narcisista, a ti te gustaban las manzanas verdes, a mi ni me gustaban los tomates. Eramos ridiculos y nos reíamos tres días muy tarde. Estábamos evolucionando por Olivos por que tenias sed de cerveza y yo quería sacar fotos de un viejo amor, uno mas dulce que tu. Sabíamos que éramos malvados y falsos, sin embargo estábamos en parques de Chacabuco y San Martin hablando sobre pasados sin búsquedas de repuesta. No diría cambio pero si crecimiento. Los dos venimos de corazones rotos, de promesas quebradas y fantasmas en nuestra piel. Los dos venimos de iguales y necesitábamos morir, necesitábamos sobrevivir. Tu querías respirar y poder hablar lento, decir la R en su nombre como si fuera el final del trabalenguas. Y yo quiero poder besarte una ultima vez y saber que es la falta de aliento. 
Es que por ser opuestos nos necesitábamos desesperadamente para estallar y nacer. Nos demandábamos desde que el dijo izquierda y yo le dije que derecho.
Eramos los incorrectos entre un si y no, que nos hacíamos reír y los ojos nos brillaban en competencia de estrellas. Nos queríamos honestamente de dedos entrelazados y palabras sin arrepentimientos. En que éramos un sacrificio dulce de engaños y juegos. 

TA.