sábado, 27 de abril de 2019

Los veinte

Mi gran depresión lo tuve a los veinte, con vacíos existenciales, expectativas nunca cumplidas y besos borrachos, me dolían los labios de sonrisas falsas, y las mentiras eran moneda corriente, y no había magia en mi juventud, había solo dolores de cabezas y semáforos en verde, y el amor nunca venció a nada, los amigos seguían desapareciendo, la gente seguía decepcionando y yo seguía siendo un simple humano.
Los veinte fueron el examen de mi vida, donde la pregunta final era ¿Continuamos? y nunca tuve la repuesta, solo seguía caminando, respirando, haciendo, y no deteniéndome, porque si me detenía pensaba y ahi todo dolía y nada era silencio y paz, y solo quería que se detuviera. 
Mi juventud fue malas decisiones, manos filosas, labios con sangre, autos rotos y calles sin luces, mis inicios fueron borrosos y dudosos, y aun no se como sigo vivo.

T.A.


martes, 23 de abril de 2019

Cartas a mi Narciso



Querido Narciso,

Hace dos semanas que no nos vemos, es poco considerando nuestros calendarios, pero por alguna razón siempre se siente como la ultima hasta que las esquinas se chocan y ahi estas con tus cigarrillos y yo con mi te, es el olvidar de un segundo y al igual que un fantasma apareces.  Y ahora estoy esperando con ansias para que me acoses con la tortura de tu existencia. 

Porque esta vez te escribo ya que el otro día escuche preguntar si en verdad te quise y debo decir que eso es extremadamente estupido, porque si a alguien quise es a vos. 
Es verdad que ame antes y que me gustaron varios, eso es difícil de negar y no te mentiría, pero ¿Querer? Solo a vos, puesto que eso es mas difícil, mas complicado, es ver tus fallas, tu mal temperamento, las mentiras de patas cortas, la falta del manejo de tiempo y el positivismo enfermo con el temor de las amistades contaminadas. Es poder verlas, reconocerlas, negarlas y aceptarlas como tuyas y no querer cambiarlas. Porque si tu no fueras quien conozco no me harías reír. 

Admito que un minuto me lo plante, pude ver como cambiar las reglas y conseguir la plastilina que buscaba, Tenia el modo de bajar tu caminar alto, lograr una nueva apariencia de ti, de detener todo lo que exploataba entre nosotros, de cambiar el modo que te quedabas sin palabras hasta que el silencio explotaba y la manera que tu rencor competia contra mi. 
El problema nació Mi Vida, cuando recordé los bisturis, pienso en los ecos que mis ojos esconden, recuerdo en el modo que mi nombre suena a lengua extranhera y jamas podría, menos a ti que me haces querer vivir mas de lo que he deseado. 
Quizas un dia te vi, con el ceño fruncido, las palabras amargas y el tacto frío, un día, tal vez, te conocí en uno de tus peores y te despertabas y no eras tu. Y aunque soy excelente negando, me dolió, me puso triste y supe que no podría, no quería, jamas cambiarte.

Es verdad que me han preguntado porque me gustas, no sos la persona mas fácil de querer, tienes una personalidad complicada, traes dudas y conflicto. Eres engreído y molesto, con demasiada energía y un enigma con repuestas. 

Pero yo me encojo de hombros, los miro a los ojos y les digo que me haces reír, me haces de risas débiles, sonrisas estupidas en los labios, manos en el estomago. 
Boca abierta con ojos que brillan, de libertad y olvido de la vida, me haces reír como si no supiera del dolor y corazón roto. 

Se que debes tener una y mil preguntas, no soy un ser humano fáci, nunca te he dado la evidencia para creerme cuando te digo que me importas, que en mi lista esta o de que te quiero y no podría odiarte.  Tienes el derecho a las dudas y las preguntas, al evitar y el temer de mi jugar con tu corazón, pero si me vieras sonreír a tus chistes, a mi mirar a ti cuando te vas., a mi forma de mencionar tu nombre entre mis amigos y mi soñar contigo, lo sabrías.

Así que por favor no dudes, lee mis cartas y entiende que te quiero. 

Que las risas son tuyas, que mis poemas sin terminar son por ti y que hay secretos que guardo para poder decirte un día y que entre mis tres primeros deseos estas. 

Tuyo,


T.A.

sábado, 20 de abril de 2019

Mierda

Imbecil, se que el océano te trago y el frío llego a tus venas. Entiendo que la mente gritaba y los labios los tenias cosidos. Lo comprendo al infinito, por que en el espejo me veo, pero sos un idiota, por que 

¿Por que? 

Mis muñecas sangran del dolor de mis pecados y mis lagrimas no se detienen por el dolor del alma. Sos mi hermano en esto, yo lo entendía, pero mierda 

¿Porque?

Ahora tengo rastros, migajas quemadas, imágenes repetidas en varios formatos, todas frías y detenidas. Tu voz la tengo en la memoria pero a veces me olvido, un segundo, un momento donde no se las fracciones de tu cara y tu sonrisa. Son días, en los que me olvido,  me engaño, vivo, respiro y me muero. 
Y lo vuelvo a entender en las muñecas pero aun así no.

T.A.

viernes, 19 de abril de 2019

La explicación

Nunca se lo pude explicar a nadie. La lengua pegada al paladar, la arena en los labios y la mente era blancura. Siempre era ojos rojos con el brillo muerto. 
Evidente en mi silencio, en la tristeza de diez minutos, se sentía. 
Sin embargo, abriría la boca, lo intentaría. Diría unas palabras “El fue mas que” “No es tan simple” “Motivación” y no habría sentido. Me detendría y dejaría las suposiciones que fueran libres.

(El corazón roto, demasiada esperanza, iluso, estupido, distancia) 

Los escucharía con el simple mover de mi cabeza. Los ojos perdidos y cansado de siempre la misma situación
Una vez tuve un sueño. Su nombre era Lucas. Ojos y pelo negro, jeans rotos y risa de patan. El chico que me hacia sonreír, era la recuperación. Era mejor y peor.

Y no fuimos.

En una cama, acostados, hablando. Los labios se movían y las situaciones sucedían. Le contaba en palabras claras como fue. El sonido de mi voz en esos instantes. Tan cruda, rota y pequeña. 
Mis ojos que se clavarían en los suyos y estarían perdidos. Atemorizados. Llorando sin control, las manos desesperadas agarradas a las de su remera. Terminando con un simple y quebrado: 

“Me duele”.

Y me despertaría con esas palabras. 


Los intentos fueron acortandose, las canciones con recuerdos borradas y el nombre evitado. Los sueños matados.  Los ojos mirando a puntos muertos, a habitaciones sin aire y mentiras de la huida de bares. Ya no había ni Lucas o intentos, y quedaban amigos que decían “¿Aun?” y “Lo lamento”. 
Aun así los labios estaban sedientos, la garganta picaba y las manos eran ansiedad por decir. Por explicar y viajar cuatro y cinco años atrás. 

Y no. 

Nunca fue una vida, aunque fue los años importantes. Fue en la distancia, en primeros amores. Temores de las venas y dolores en el pecho. Jamas fue una eternidad. Fue años con silencio y perdidas. La accion de respirar y ancla al mundo. 

Cuando paso fue palmadas al pecho. Lagrimas en los labios, gritos ahogados y ojos cerrados con la bocina de los autos. Suplicar que fuera una mentira,  un engaño y que el día de los inocentes fuera dieciocho días mas tarde. 
No controlar las emociones y oscuridad en la habitación. Dormir aun con vida, pensar que había explicaciones y reírme de las razones, de la esperanza oculta en el chiste, por 364 días. 
Hasta aceptar que sucedio, sangraste con alcohol y palabras amargas.
Quería que supieras, que entendiera. Que me cambiaste tres veces, cuatro veces y una ultima vez. Que todo lo que queda de ti es puñales en el alma y algodón de azúcar en la boca. Que las lagrimas dejaron de correr y las sonrisas son cortas pero presente. Que aun huyo de tu nombre y leo menos de ti. Sin embargo tu foto la tengo con los rastros de tu cara, no tenia mucho por empezar y ahora tengo menos. Fantasmas y rumores, y me duele veinticuatro horas al día, los siete días de la semana. 
Eras un ancla, una meta, y no tengo como explicarlo. En quien confiar, para decir que tu eras una luz en el océano de lagrimas. Que me ate demasiado fuerte y rápido. Y ahora me estoy ahorcando en ese lazo.
Quería que supieras que me tomo seis meses aceptar lo que paso, que ese día llore en una esquina de una habitación demasiado pequeña. Y al día siguiente fingí sonrisas aunque por dentro moría al aceptar tu perdida. 
De ese día en adelante era tristeza y pena por ti y todos. 
Me tomo tres meses volver a escuchar tu voz, de hablar de tu existencia para aceptar que a este mundo, esta vida, este tiempo, no volverías. 
Quería que entendieras, que supieras. Que lo lamento. 
Demandamos demasiado de ti, no escuchamos, no hicimos mas de lo que debíamos, no nos arriesgamos y fallamos. Se que no fui cercano, conocido o ubicado. Perdido en océanos de gente, en distancia de países y conocidos de pantallas. Que puede ser estupido, pero aun así lamento todo. 
Pero te agradezco. Te agradezco haberme mantenido a flote, de haber estado en mi primer amor, en la perdida de el, en cuchillos en la piel. En amigos perdidos, gritos y llantos, en risas y metas. En que si hay constante es tu nombre. 
Quería que supieras que en el ocho vos y yo seguimos

Estaba sentado en el borde, la botella de tequila al costado. El celular sin batería y los ojos rojos. Los dedos fríos, la campera perdida entre las calles y la puerta de entrada. El gato acostado detrás mío y es una noche de luna llena con las estrellas brillando entre satélites y aviones que pasan. 
Ahi hablo, ahi me confieso y espero que si existes de alguna forma, si a un recuerdo tuyo le llega esta estupida confesión, que no es lo que quería, que no es lo correcto, ni lo que buscaba decir, pero es lo crudo en el alma en un aniversario de 365 días y sin nadie, me quedan las estrellas muertas y los satélites fríos con un ser muerto y uno bailando con la muerte.

Espero que lo entiendas.



T.A.

domingo, 14 de abril de 2019

Lucas

El aroma a fogata, manos secas, pelo grueso, piel pálida, las venas marcadas. 
Siempre las mismas cuatro remeras, dos escalones arriba estas parado, y sonríes con un sonido de satisfacción. Tu motivación es el alcohol en el estomago, y los autos son carreras, tus amigos son una muralla entre vos y yo. 

Dices que el romance es lo que buscas y aun así no lo ves. 

La música es tu lenguaje y tus ojos se ahogan en letras de libros de autores muertos, tu mente esta retorcida y te gusta decirlo. La vida en ti esta siendo exprimida y lo sabes, estas contando los minutos, los segundos, los días que quedan hasta que te quemes. Y vas rápido y lejano, apurado y pasivo. Dormido hasta las dos de la tarde, enojo en las cejas y abuso en la mochila.

No se lo suficiente que me pueda ayudar a decir que en particular de tu detestable personalidad me gusta.

T.A.


martes, 9 de abril de 2019

Malas descripciones

La sonrisa borracha en miel, con la nieve en la tierra quemada, la oscuridad de las nubes sin sol, áspero en la corteza de los arboles, y si hay malas definiciones para ti son esas. 
Quiero que veas, que no tengo como hablar, 
¿Como esperas que coquetee con vos cuando me haces esto? 
Mira mis ojos, mis labios, mis pies, mi cuerpo. Y date cuenta, el siempre, ansioso, obvio y puro deseo de que te quiero. 

T.A.



jueves, 4 de abril de 2019

Amantes de la noche


Recuerdo vasos rojos, besos en el cuello y carreras.
Todavía sé el color de tus ojos (marrón) y la forma en que pronuncias tus R (como el ronroneo de un gato), lo sé, solo sé, que si digo tu nombre vendrás ("es una promesa"
Todavía puedo verte con los ojos cerrados, la comisura de tu boca, el leve tap-tap de tu baile, las piernas largas y con curvas.
Te veo en pedazos y te extraño, echo de menos las probabilidades y las oportunidades, echo de menos cada minuto, y siento dolor por los años que empezaron a pasar, me lamento por un nosotros que no teníamos.
Y tengo el corazón roto por ti, pero no cambiaría los segundos que me robaste de mi vida si eso significara amarte de nuevo.

T.A.