Los reflejos me engañan
mi respiración se agita
y tengo los labios remojados en sangre
aun así no es tu
y el mundo se desmorona.
Porque te has vuelto una obsesión
con adiccion sin control
y cada esquina con sombra tiene tu aroma
como cada palabra inicia con tu voz
tu nombre es un eco encerrado en los espacios confinados.
Y, Dios, si esto es una nueva oportunidad,
un nuevo deseo con tortura
te lo robo sin retorno.
Ta.
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