miércoles, 2 de septiembre de 2020

La solución

Lo hemos resuelto, es la tortura,
he despedido al psicólogo, dejado las misas, mis padres están encerrados en el comedor y estoy incendiando mi hogar. Tranquilo que le he entendido, esta todo claro y explícito entre la parte perdida del octavo libro. 
He prendido el cigarrillo, mis gatos corren por los techos y mis amigos tienen buenas intenciones pero de eso no necesito así que mejor son los extraños. 
He atrapado la solución que se me suicidaba cada vez que me despertaba. Estoy en paz en que ahora puedo tirar mis hojas al viento y dejar una carta en las diez casas de mi cuadra y dejar el mundo girar. 
Por que ya esta, estamos bien, en que se que debo sacar una silla y servir el te con mi sangre. Estamos perfectos, dejando las pastillas ir y escribiendo la demencia de que estoy gritando a labios sellados y te beso con dientes que te dejan ardiendo. 

TA.

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