Sea dos de la mañana
las ocho de la noche
un Domingo con lluvia
mi cumpleaños
fin de año
o sea la muerte de mi abuela,
mis piernas agotadas aún estarán para sostener tu caída.
Aun en el temblor de la madrugada no dudes en discar mi nombre
no dudes en que aun en el temblar de mis dedos hay fortaleza para sostener la sangre de tus heridas
y cuando sientas que el mundo te oprime confía en mis músculos que aún les queda una última energía para ti.
Soy de los que entienden que la verdad suena a falso y que todo lo que brilla es un daño para la vida
Sin embargo, sea el mes que inventes, el año que pierdes, la distancia que crees, sabe que si gimes una nota quebrada mis pulmones pueden empujar este cuerpo hasta tu tierra.
Seré de promesas rotas, de abuso en mi infancia, de un abandono que me acosa, de una tristeza que es rayuela, pero soy de compromiso de muerte.
Soy que sin pacto de sangre iré a guerra por ti.
Así que sea, a los diez minutos de mi nacimiento
a los quince minutos de mi amor
trece minutos después de nuestro adiós
sabe que mis huesos rotos están preparados para ser tu almohada
que mi voz aun se sabe canciones de cuna
y mis ojos por ti pueden encontrar la sonrisa enterrada
así que
por favor
por favor
por favor
por favor
no dudes
en que si todo se desmorona en engaños y fantasmas
en que si todo se pierde en neblina y voces que son ecos distorsionados
jamás
dudes
que yo no saltaré mi vida por encontrarte y ofrecerte mi corazón como salvavidas.
TA.
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