sábado, 26 de noviembre de 2016

Ella no

Esto es una traducción de sentimientos de los que he vivido y escuchado de la gente que me rodea, si uno va a escribir, tiene que escribir borracho en sus sentimientos y sobre lo que siente y lo ahoga. Espero que les guste, gracias por su tiempo.



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Esta cansada, la respiración corta, inhala aire frío, exhala aire caliente, sus piernas le tiemblan, el suelo esta firme bajo sus pies, mira hacia el cielo, es de noche, las estrellas le iluminan el camino. 
¿Donde esta? no sabe, empezó a correr a la tarde, recién se detuvo. El eco de los gritos, la iluminación de luces en verde, una mano en su codo, lagrimas en sus mejillas, respiración agitada, todo son recuerdos borrosos. Las piernas le tiemblan y mover la mano es una guerra que no esta dispuesta a ganar. Da un paso adelante, la tierra esta firme y ella quiere caer de rodillas, sin embargo no se crío así. Camina lento, aun no sabe donde esta, sin embargo sigue adelante. 
Es Domingo o Lunes, no recuerda que día inicio y en que día se detuvo. Solo recuerda que es verano y sin embargo tiene frío, mucho frío, no es frío en el viento, es frío en los huesos, los cuales suenan como pisadas de hojas muertas. Parece que todo esta cansado en ella, no hay escapatoria. Llega a la esquina, dobla, decide cambiar de dirección, lleva demasiado tiempo dirigiéndose al mismo punto. El cual desconoce, esta calle esta deshabitada, todas las luces apagadas, solo se escucha su respiración. Sus pies están demasiado cansados para pisar con confianza el suelo, no sabe que la mantiene parada. Tal vez su voluntad, su orgullo o su necesidad de sobrevivir. 
Camina con la cabeza en alto aunque su mente se ahoga en dudas sin fin. ¿Ahora a donde?, ¿Ahora que?, ¿Que hacemos?, ¿Que hice? No pensó tan adelante, solo corrió, puesto que necesitaba el aire en los pulmones, y ahora había corrido demasiado lejos. 
Recorrió ya tres cuadras y no cambio mucho, piensa si debería sentarse, si debería fijarse que tiene en los bolsillo de los shorts, no lo hace. Sigue caminando, trastabilla demasiada veces, una vez se cae y sus manos arden en la protección de la caída. Piensa que podría dejarse en el suelo, exhala el aire caliente y se  levanta. Decide volver a doblar, quizás es todo una ilusión y esta a cuadras de donde huyo. Sabe que no es así.
Se detiene, mira las estrellas, llega a contar tres. Sus manos están frías y vuelve a recordar que esta en verano, no tiene sentido, nada tuvo sentido desde el Miercoles. Sopla el aire caliente de sus pulmones a sus manos, los mueve, son movimientos lentos, no importa ya encontrara calor, sigue caminando. 
Llega a una avenida, la luz esta en rojo, no hay autos, serán las dos de la mañana, serán las diez de la noche, no importa. Se detiene en la mitad de la calle, estira los brazos cierra los ojos, y se imagina capaz de volar, capaz de huir. Escucha atenta por los autos, la luz cambia a verde, abre los ojos, la avenida sigue vacía, sus pies le duelen, no, mentira, no los siente mas. Se sienten ajenos, se podría sentar en el piso o en el borde de la calle. No lo hace, debe seguir, esta demasiada cansada para sentarse. Pisa la vereda y pasa un auto a toda velocidad, sonríe aunque no le llega a los ojos, se ve la amenaza de lagrimas sus ojos que se ahogan en el agotamiento de demasiadas noches sin dormir. 
Ahora esta en una plaza, decide caminar en zig zag, quizás eso la divierta, quizás la despierte, quizás ayude. Demasiados quizás, agradece la hora, la única persona que se cruza es un vagabundo que la piensa borracha. Esta borracha, borracha en cansancio. Empieza a girar sobre si misma, esperando que la vista le diga a donde ir, hay cinco caminos ahora, uno la podría llevar al inicio. Quizás. Toma el que la aleja, esta exhausta, sin embargo no esta lista para volver. Escucha gente hablando, siente en sus venas el palpitar de una fiesta, de gente intoxicados en la vida, corre. 
No esta lista para eso. No tiene fuerzas, es torpe, es triste, lamentable, y se ríe. Quiebra varias almas el eco de esa risa, logra dos cuadras antes de que su respiración se corte. Apoya sus manos frías en sus rodillas que tiemblan, mira para arriba, las mismas estrellas, las cuenta, llega a cinco. Suspira, el aire le lastima la garganta, no es caliente, es frío.
Se saca el pelo de la cara, desearía tener el pelo atado, pero perdió la gomita para el pelo en alguna cuadra, tal vez la encuentre mas tarde. No le importa. Camina con un brazo estirado hacia las paredes de la casa, están fríos y no los sientes. Así que el dolor del golpear contra las barras de metal se sienten al igual que el despertar de un sueño.
Llega a la esquina, se mira los dedos los tiene negro y un poco rojos, eso es bueno, están volviendo a su color natural. Se detiene, todo se siente lejano y ahí es cuando los ve, un grupo de jóvenes, el primer grupo de gente. Están riendo, están juntos, se siente el calor, el respaldo y la fortaleza. En sus labios siente las primeras gotas de agua en horas, son saladas, le duele el pecho ¿Porque le duele el pecho? Sus oídos están escuchando una respiración ahogada, no se acuerda como respirar. Empieza a dudar, las lagrimas no frenan al igual que sus pisadas, uno de los chicos del grupo la ve, sus ojos se ven, y ella cree que se ve reflejados en ellos, que el reconoce su dolor. Es demasiado. Esta cansada. 
Cruza la calle sin ver y se aleja débilmente. Su respiración sigue sin control, le cuesta caminar, las lagrimas le caen como latigazos, no se detienen. Se restriega los ojos, quizás se los este quitando en su desesperación, pero las lagrimas siguen, no entiende el dolor, ni la razón. Esta cansada, sola y perdida. Corre devuelta. No detiene el quemar, su respiración es de gritos ahogados. Llega a dos cuadras antes de que se caiga, le tiembla el cuerpo, necesita a alguien, revisa sus bolsillos, no trajo el celular. Sonríe hasta los ojos y rompe mas almas, por supuesto que no iba a tener a nadie.  
Se levanta del suelo, le cuesta, se vuelve a caer, se vuelve a levantar, mira al cielo, cuenta las estrellas e intenta coordinar su respirar con ellas, no puede. No recuerda para que son los pulmones, le tiemblan las rodillas y se siente desnuda, la ropa no la protege, hay demasiada gente en la calle deshabitada. Se abraza a si misma, su mente le suspira lo patética que es, lo inútil que es, debería haber huido antes. Esta cansada y su pecho le duele, quizás esto sea morir, nada de paz, solo el dolor que todo lo consume. En falta de aire suspira débilmente un suplico de ayuda, nadie la escucha, su respirar duele escucharlo, corta el silencio de la noche. Su respirar son dos segundos y otra bocanad, probablemente se desmaye a falta de aire y ahí alguien la encuentre que la pueda ayudar o quizás caminen por su costados.
No quiere eso, decide seguir caminando, y piensa en poder respirar. Decide que sola puede, ella puede recordar todo, aunque no, necesita a alguien, pero huyo porque no quería a nadie. Todo esta al revés ahora, no sabe que hacer.
Le duelen los pies, ahora si los siente, le tiemblan sus dedos, dedos que se están enterrando en sus costillas. Necesita detener el dolor en el pecho, sus labios ahogados en lagrimas. Es todo culpa de ese grupo. 
Se encuentra en otra plaza, se sorprende que su respiración mejoro. Sin embargo aun no esta respirando, aun suena como que si le estuvieran quitando la vida. 
Esta cansada, esta decidiendo si regresar pero no, aun sigue cansada y aun con el sonido de su respiración cortada recuerda el eco de los gritos. Tal vez esto sea para lo mejor, caminar con dolor y no saber nada. Quizás así encuentre a donde se dirige y recuerde si tenia un plan. El pecho le duele demasiado, es un dolor que le consume todo, se empieza a pegar el pecho. Puede que eso mande a dormir el dolor, probablemente eso ayude a su corazón que esta palpitando extremadamente fuerte. No sabe que hacer, solo sabe que ya no puede caminar, esta agotada. ¿Que debería hacer? Ya sabe que no va a volver al inicio, necesita la distancia, necesita reagruparse. Su destino no lo sabe, ve el cielo, las estrellas están desapareciendo, quizas el sol ayude con el frío en sus huesos. Demasiado cansada, el dolor todo lo consume y la plaza se ve solitaria y con arboles, puede ser que este era su destino, no sabe. No lo quiere pensar, encuentra unas sillas, de aquellas que te llevan al cielo. Cae en una de ellas como muñeca sin hilos, empieza a hamacarse, le cuesta, le duele, y sin embargo ayuda. Para atrás, inhala, para adelante, exhala, el pecho le esta lastimado pero su respiración se normaliza. Ahora cree que el dolor no se va a ir, esta bien, aprenderá a vivir con el, es inteligente, es fuerte y en ese momento esta reventada para pensar en soluciones.
Sus pies se estiran, felices de no sentir el suelo firme, el viento es mas cambiante e igual de fuerte. Hay una árbol cerca, sus pies juegan con las hojas en las ramas, esta sonriendo y no duele. Es hermosa y secreta, ningún alma la ve, nadie recordara esa sonrisa excepto ella.  Estira las piernas y aun le duele el pecho y el cansancio no es físico, ahora lo entiende. 
Sale el sol y cierra los ojos, siente los primeros rayos en sus párpados, el calor que inicia en las yemas de sus dedos y recorre todo el cuerpo. Esta agotada y le duele el y no sabe a donde ir, abre los ojos y el sol no le quema los ojos, cierra los párpados y ve una calidoscopio de colores y pide un deseo a la ultima estrella que recuerda. Esta agotada y sin aliento, exhala aire caliente e inhala aire caliente. Le pesa todo, en especial el pecho, y sabe que debe seguir caminando, debe encontrar su destino. Pero por ahora, va a bañarse en la luz del sol y drogarse con los colores que inundan sus párpados. En esos segundos se olvida del cansancio y el dolor, y decide vivir, sin ecos y sin huidas. Luego resolverá todo, luego descansara, luego encontrara un lugar. Luego. 
Ahora inhala el aire caliente y exhala aire caliente. Quizás luego ya no este mas cansada. ¿Quien lo sabe? 



TA.

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