-¿Me hablarías de tus amores pasados?
-No
-¿Porque?
Cuentan las estrellas con los ojos cerrados.
-Porque ellos son el pasado y tu mi presente
Tenia los dedos estirados al sol, sus dedos jugando con los rayos de sol que atrapaba y creando sombras en sus ojos, creando puntos ciegos en el cielo. Los dedos tocaban las teclas del piano del viento y ella sonreía con el secreto de su melodía. Las nubes se movían lentamente y ella creaba relatos de ellas en su mente, los relatos se entrelazaban y nunca llegaban a una final sino que a un nuevo inicio. Cuando la nube blanca tapo el sol ella cerro los ojos e inhalo y exhalo con el latir de la tierra, para abrir los ojos con los nuevos rayos de sol y un juego en sus dedos con un lápiz con sueños que dibujar.
Su papel, era viejo y callado en secretos, ella acariciaba los bordes con sabiduría y admiraba la blancura con valentía. su lápiz bailo entre los dedos antes de posarse en el papel y crear lineas curvas con la firmeza de la tierra y llevarlas a alturas que superaran los bordes de la hoja, creo luz en las ventanas que atrapaban los rayos del sol, y ella se perdió en el sueño de nube que era su dibujo.
-¿Es ese el próximo futuro?
-Es el presente
Ella le sonrío con la mirada en el dibujo y la espalda a la cámara apuntada a ella. El buscaba atrapara los rayos de sol que la iluminaban y las sombras que creaban sus sueños de las alturas. Quería atrapar el infinito con ella.
-¿Y que pasa con tu pasado?
Ella tenia el aroma a cenizas del fuego olvidado debajo de la lluvia, oculta en las sombras de los arboles lejanos, se presento ante ellos, parada y con la sabiduría de sus juegos en sus labios del color de la sangre. Los ojos ocultos del sol en las gafas que buscaban el reflejo del sol como la luna. Sus intenciones en el saborear de las lagrimas perdidas en su lengua.
-Me lo olvido
A la altura de los ojos desnudos a las ilusiones del sol ella se agacho y ojos ocultos en la oscuridad miraron a los ojos con el color del carbon con el cual dibujaba el futuro.
-¿Tetsuru? He escuchado mucho sobre ti
-Lastima, Yo no se nada de ti
Ellos caminaban con ecos en sus pasos y fantasmas en sus sombras, los edificios crecían con cada respiración que tomaban, temían por decir palabras que hablaran la verdad y quebrara el camino que estaban construyendo, ninguno sabia a donde se dirigía, se habían perdido en una esquina a la izquierda, eran edificios viejos con nombres ocultos en la ciudad de los muertos, los arboles chocaban entre si y creaban sombras que se reían de las tragedias. Miraban a los costados en la esquina, buscando la escapatoria en la compañía de autos con distracción, sin embargo estaban en la soledad de la ciudad dormida en la tarde de otoño.
-Pense que seria diferente
-¿Como?
-Pensé que seria alguien que valiera tu amor
El se detuvo cuando ella continuo caminado, las luces de las lamparas se prendían con cada paso que ella se alejaba de el, con cada latido que le robaba el sol brillaba con el color del amor. Pelo desatado, dedos negros en las promesas de sus dibujos y una sonrisa sin lagrimas, el corrió tras de ella con deseo y necesidad.
-Creo que por eso la ame
-Yo lo ame porque no me amaba
Cobardes nacidos bajo los rayos de sol, eso eran ellos, lagrimas secas y sonrisas que no estaban quebradas pero que aun dolían en memorias olvidadas. Ella estiro una mano y rozo sus dedos por el granito de la piedra que construía una casa con relatos de historia y deseo que en el polvo viajar su historia y se la contara, cerro sus ojos y se imagino la creación de polvo en las pisadas que ella caminaba, junto sus manos en una acción de mezclar los polvos del pasado con sus promesas del futuro. Y con una sonrisa con sueños y esperanzas agarro la mano de el, cálida y firme, entrelazaron los dedos y caminaron sin ecos en sus pisadas.
-Voy a hacer imposible que me olvides
-¿Me lo prometes?
Se frenaron en la esquina que los volvería al futuro en el que vivían, se detuvieron con luz roja y un auto que les paso en un pestañear. Con manos unidas y corazones en latires a tempo.
-Te juro mi vida
-Entonces
El un paso adelante y una moto lo esquivo, y ella escondió su asombro detrás de la mano con el fantasma de su calor posada en los labios con deseo de sed de pasión. Ella lo miraba con la memoria del no olvidar y el prometer de una vida que no se podría cumplir, pero se lucharía, con cada paso que el daba entre las lineas blancas ella daría una en las pisas negras, siguiendo, confiando.
-Prometo no olvidarme de ti
-No, promete otra cosa
Se detuvieron en la mitad de la calle, luz en roja, los autos en la desesperación de huir y competir con el viento que les huía. Los latidos de la ciudad a la espalda de el y la tranquilidad de lo perdido en la espalda de ella, tres pasos los separaba y los unía, el exhalaba y ella inhalaba. Los ojos de miel perdidos en el carbon del futuro. Los autos aceleraban y el dio un paso adelante y ella extendió su mano.
-Prometo no dejarte ser mi pasado, nunca
Y le agarro la mano y se la baso con la mirada en sus ojos. Prometiendo un dolor que lastimaría pero seria amor.
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