Hay veces que en mi boca esta el sabor a cobre, mis dedos son liquido y mis lagrimas oprimen mi pecho. Donde el fracaso es lo que inunda mi mente y no veo una salida.
Hay veces que no creo tener la fuerza y el valor para vencer a mis demonios. Donde me quedo quieto y los escucho atacarme, esas oportunidades me siento hueco y solitario.
Hay veces en las que me pierdo. Donde no hay esperanza en las posibilidades de mi vida, es oscuridad y dolor en el movimiento de mi huesos, donde el sol sale y la luna entra pero yo sigo contra la puerta de mi habitación.
T.A.
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