Se siente como uno de esos días donde te vería pasar por debajo de mi ventana,
dirías de tener unas ideas y pediras que te diera la llave.
Llevaríamos una campera y tendríamos el paraguas porque estábamos para rat0.
Tu auto sería el viejo arruinado,
que suena a gato lastimado cada vez que lo arrancas
y a ti te gusta cambiarle el nombre por cada primera maldición que diga.
Es de esos días donde comprarias pan viejo para queso de campo
y me dirias de tomar vino con té porque tenias ganas de dormir en mi regazo.
El paraguas nos daría cobertura de la lluvia,
la campera cubriria nuestras piernas
y el vino nos mantendria lo suficiente borrachos para decir te amo.
Ta.
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