Querido Narciso,
Hace dos semanas que no nos vemos, es poco considerando nuestros calendarios, pero por alguna razón siempre se siente como la ultima hasta que las esquinas se chocan y ahi estas con tus cigarrillos y yo con mi te, es el olvidar de un segundo y al igual que un fantasma apareces. Y ahora estoy esperando con ansias para que me acoses con la tortura de tu existencia.
Porque esta vez te escribo ya que el otro día escuche preguntar si en verdad te quise y debo decir que eso es extremadamente estupido, porque si a alguien quise es a vos.
Es verdad que ame antes y que me gustaron varios, eso es difícil de negar y no te mentiría, pero ¿Querer? Solo a vos, puesto que eso es mas difícil, mas complicado, es ver tus fallas, tu mal temperamento, las mentiras de patas cortas, la falta del manejo de tiempo y el positivismo enfermo con el temor de las amistades contaminadas. Es poder verlas, reconocerlas, negarlas y aceptarlas como tuyas y no querer cambiarlas. Porque si tu no fueras quien conozco no me harías reír.
Admito que un minuto me lo plante, pude ver como cambiar las reglas y conseguir la plastilina que buscaba, Tenia el modo de bajar tu caminar alto, lograr una nueva apariencia de ti, de detener todo lo que exploataba entre nosotros, de cambiar el modo que te quedabas sin palabras hasta que el silencio explotaba y la manera que tu rencor competia contra mi.
El problema nació Mi Vida, cuando recordé los bisturis, pienso en los ecos que mis ojos esconden, recuerdo en el modo que mi nombre suena a lengua extranhera y jamas podría, menos a ti que me haces querer vivir mas de lo que he deseado.
Quizas un dia te vi, con el ceño fruncido, las palabras amargas y el tacto frío, un día, tal vez, te conocí en uno de tus peores y te despertabas y no eras tu. Y aunque soy excelente negando, me dolió, me puso triste y supe que no podría, no quería, jamas cambiarte.
Es verdad que me han preguntado porque me gustas, no sos la persona mas fácil de querer, tienes una personalidad complicada, traes dudas y conflicto. Eres engreído y molesto, con demasiada energía y un enigma con repuestas.
Pero yo me encojo de hombros, los miro a los ojos y les digo que me haces reír, me haces de risas débiles, sonrisas estupidas en los labios, manos en el estomago.
Boca abierta con ojos que brillan, de libertad y olvido de la vida, me haces reír como si no supiera del dolor y corazón roto.
Se que debes tener una y mil preguntas, no soy un ser humano fáci, nunca te he dado la evidencia para creerme cuando te digo que me importas, que en mi lista esta o de que te quiero y no podría odiarte. Tienes el derecho a las dudas y las preguntas, al evitar y el temer de mi jugar con tu corazón, pero si me vieras sonreír a tus chistes, a mi mirar a ti cuando te vas., a mi forma de mencionar tu nombre entre mis amigos y mi soñar contigo, lo sabrías.
Así que por favor no dudes, lee mis cartas y entiende que te quiero.
Que las risas son tuyas, que mis poemas sin terminar son por ti y que hay secretos que guardo para poder decirte un día y que entre mis tres primeros deseos estas.
Tuyo,
T.A.
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