Mi cuerpo esta impaciente, moviendo las piernas y saltando los escalones.
Incapaz de quedarse quieto, en un constante ir y venir que se escucha en las calles de los Domingos.
Incapaz de quedarse quieto, en un constante ir y venir que se escucha en las calles de los Domingos.
Mis dedos se mantienen atados detrás de mi espalda, y hay un demonio en mi que le habla a mi corazón cuando duermo:
¨Cede, cierra los ojos y besa los labios del desconocido¨
Por lo que mis sueños tienen sabor a traición y son los inicios de una pesadilla en la realidad.
Es que hay algo podrido en que no podemos estar solo y aceptamos el amor al descuento.
¨Cede, cierra los ojos y besa los labios del desconocido¨
Por lo que mis sueños tienen sabor a traición y son los inicios de una pesadilla en la realidad.
Es que hay algo podrido en que no podemos estar solo y aceptamos el amor al descuento.
T.A.
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