La gente que su amor nunca fue respondido se vuelven amargos, son el retorcijar de las muelas y es el romper de los dientes que le da el corte a los colmillos.
Aquellos que dejan su corazon en su tacto, siempre terminan volviendose una bala que florece en el esternon de los que disparan - la tristeza es que florecen decadas mas tardes y que ellos jamas disparan -
Se vueleven ariscos, en la definicion de la palabra, que tocar su piel es como llevar madera a lijar y esperar un romance de esa conexion.
Es mirar con un deseo que se traduce en cantos de iglesias pero se escucha como condena de muerte.
Los que aman sin proteccion,
los que mandan toda carta,
agarran todo abrazo unos segundos mas,
que sonrien con el simple decir de elgime a mi mi mi mi.
Se vuelven de cristal con rupturas, se vuleven suspiros de medianoche y la tinta de todo mal escritor.
Son lo que quedan cuando dicen te amo para ganar silencio, que sus huesos se marchitan y su alma desaparece. Ya no son lo que uno veía y son ahora solo palabras envenenadas en una realidad que ya no se habla en las horas de la madrugada.
Y ellos son marcados como prisioneros de guerra que son perdido en traslado y dejados en un exilio donde todos se olvidan que alguna vez habrán existido.
Ta.
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