jueves, 15 de abril de 2021

Nuestro ultimo recuerdo

Es 2018 y estoy en una clase donde se discute un filósofo que hasta ese dia para mi era más cercano a un muerto que a una mente pensante, la clase es un sonido de fondo, como lo es los días de lluvia de Domingo y el ladrido de mi perro que aún suena a todo lo que podríamos haber sido. 

Por la ventana miro como la gente llega tarde a clase, como se escapa con la cerveza entre manos que son ágiles y torpes, y cómo la gente se detiene y observa los ojos con los que conversa. 

El mundo está girando a mi alrededor es entre tarde y noche, es mi último año de facultad y todo debería estar en un alcance de pestañear.

Sin embargo miro el empedrado de las calles de San Telmo y me acuerdo de una tarde en 2016, era de Lunes a Viernes, era con mis dedos pintados de tinta y mi pelo como cortina. 

El sonido de fondo era el griterío de una cafetería y las pisadas de un almuerzo jamás acabado, se que el mundo estaba expandiéndose mientras yo buscaba atrapar un dolor en un escribir pero eso no tenia peso cuando tenia muerte que revivir. 

Ese es el último recuerdo nuestro: 


es yo en 2018 teniendo una sonrisa amarga y yo en 2016 deteniendo el expandir del universo, apagar el sonido molesto y seguir moviendo mis dedos mientras te miraba llegar a mi para que me dijeras: "¿Es esa tu próxima obra maestra?"


La clase duró una hora y media, mis amigos aun tenían sus apuntes, sus encendedores y sus quejas, la vida siguió ocurriendo mientras despedía el último momento olvidado de nosotros, ese día en 2016 en una cafetería entre varias otras. 

En un momento que el planeta no giraba, mis pulmones no se expandían, mi corazón no ardía por vos, un segundo donde todo lo que importaba era que tu no sabias que lo que estaba escribiendo era como me dolía no poder decirte que te amaba hasta que toda mi memoria fuera consumida.

 

Ta.


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