martes, 15 de febrero de 2022

Me daré por vencido cuando los huesos en mí se vuelvan polvo

Me daré por derrotada cuando los pulmones de referí se vuelvan de cristal

Me llamaré perdedor cuando no haya otro sinónimo con cuál construirme

Me dejaré llevar por la vergüenza cuando mis ojos dejen de marcar horizonte

Me dejaré ser maltratada y abusado por ti hasta que tú no tengas cara

Porque seguiré llevando esta cruz hasta que mis espinas tengan espinas, hasta que mis ampollas sean de sangre, no daré un aire de menos, ni de más, aun cuando el sol se retire por el año. 

Seguiré empujando esta roca hasta la cima con tal dejarte en asombro de qué pensaste en que todo lo que decías, hacías, creaba una obra de hielo. 

Cuando en verdad lo único que hacía era enseñarme a rugir como madre naturaleza ante tanto caradurez, porque 

Me daré por muerta cuando la parca me dé un beso y un abrazo

Me daré por abandonado cuando mi corazón llore lágrimas de agua dulce

Me daré por última cuando mis pies me traicionen

Me daré por abatido cuando el mar sea destierro y el desierto sea mar. 

Me habrás ganado cuando mi memoria sea lo último que me sostenga.


TA.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario