Me daré por vencido cuando los huesos en mí se vuelvan polvo
Me daré por derrotada cuando los pulmones de referí se vuelvan de cristal
Me llamaré perdedor cuando no haya otro sinónimo con cuál construirme
Me dejaré llevar por la vergüenza cuando mis ojos dejen de marcar horizonte
Me dejaré ser maltratada y abusado por ti hasta que tú no tengas cara
Porque seguiré llevando esta cruz hasta que mis espinas tengan espinas, hasta que mis ampollas sean de sangre, no daré un aire de menos, ni de más, aun cuando el sol se retire por el año.
Seguiré empujando esta roca hasta la cima con tal dejarte en asombro de qué pensaste en que todo lo que decías, hacías, creaba una obra de hielo.
Cuando en verdad lo único que hacía era enseñarme a rugir como madre naturaleza ante tanto caradurez, porque
Me daré por muerta cuando la parca me dé un beso y un abrazo
Me daré por abandonado cuando mi corazón llore lágrimas de agua dulce
Me daré por última cuando mis pies me traicionen
Me daré por abatido cuando el mar sea destierro y el desierto sea mar.
Me habrás ganado cuando mi memoria sea lo último que me sostenga.
TA.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario