Querido Narciso,
Hace un mes me llego una invitación a un cumpleaños, la carta al final me advertía que tu estarías presente, no fue una amenaza, ni una maldad, fue una simple precaución de extraños que se amaban.
Recuerdo que esa noche tome mas de lo que debía y termine en tres calles perdido y llorando.
Porque me azoto este dolor que venia con una terrible duda, de que: "Mi amor, ¿No recuerdas que a la semana de ese cumpleaños es el mío? ¿Es que no recuerdas el modo en que me dijiste tonto y que me querías? ¿Es que fui tan simple de olvidar y eliminar? Que te volviste una advertencia de un deseo de recolectar de amigos?"
(Por favor a esas preguntas no respondas por que mi corazón nunca estuvo preparado para tu verdad.)
Aunque Mi Vida si puedes contener a tu ladrona y a ti de lastimarme tres años mas tarde te lo agradecería,
mis heridas se cerraron y tu nombre ya lo puedo mencionar, he empezado a superarte. Tarde, lo se, pero lo estoy haciendo.
Y se que no puedes permitir eso, porque mi amor por ti era posesivo y el tuyo era egoísta.
Lo entiendo. Lo se. También a mi se me complica verte.
Aun así no me ves manipulando los momentos de nuestro pasado en un dolor presente, por lo que Mi Narciso déjanos morir en nuestro reflejo, danos un descanso porque ya me estoy agotando de repetir tu nombre, de cruzar la calle, saltear canciones y morderme los labios.
Me duele el corazón de fingir amistad con mis enemigos, detén esta guerra.
Mi bandera blanca estará manchada pero aun de pie.
Mi repuesta a la invitación fue una mentira que espero que puedas excusare, no me esperes pasando la puerta y no tengas expectativas a cambio no esperare un mensaje a la medianoche.
Ni pensare en tu sonrisa y el beso en el cuello.
Da mis explicaciones y di que el juego ha terminado.
Danos un buen cierre mi amor, te dejo la ultima pagina para ti.
Todo lo que queda de mi amor.
Tuyo hasta ayer.
T.A.
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