Te siento como una adicción a la cual no hay grupos de ayuda. Las manos me tiemblan por escribir y escuchar tu voz. Mi garganta se cierra por tenerte a la distancia de cuarenta barrios y es que creería que te necesito para respirar.
Que no me vería capaz de existir un día mas sin verte porque estoy que grito de la abstinencia y tu nombre lo tienen las calles, por lo que de noche me vez deambulando en busca de tu presencia porque necesito esa próxima pitada de tu mal existir y tu trato.
Que si me lo hubieran explicado cuando huía del amor que te conocería a vos, hubiera comprado cincuenta parches aun cuando ninguno alcanzaría para cesar la necesidad de tenerte proximo. Lo haria solo por detener este picar en la piel que desea tener tu aroma en mi pelo y quemarme en tu sombra por decir que morí de la manera que un drogadicto busca.
T.A.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario