Ay, este estupido corazón fue y se enamoró de ti en un caer de niños y dio todo por abandonado.
Se fue en búsqueda de toda respuesta en tus ojos y se olvidó que detrás podría ver un mundo demandando vivir. Lo hizo a oscuras y con toda la intención de morir en el veneno de tus brazos.
Es tonto el pobre y se rebajo a tu nivel para escuchar el retumbar de mi nombre en tus costillas.
Ay, pero la tragedia pego para ti y el cuando mi cerebro demandó control del navío y fue trayendo a patadas y tormentos todo lo que se había enterrado.
Yendo con decisiones correctas y sanas por estar cansado de seguir llorando por cada cara bonita que unos ojos malditos podían ocultar.
Por lo que dijo basta con el suicidio asistido de todas esas veces que el imbecil fue y proclamo el nombre de cada estrella como rival de tu belleza.
Vamos mejor con conocer el lado oscuro de la luna y todos los anillos de Saturno, entendamos que es lo que nos descoloca y perdámonos en los ojos que tienen el color de nuestra tierra que ya llevan más de quince años pidiendo misericordia.
Y bueno, ay, de ti que le creiste al corazón cuando el cerebro estaba seduciendo a la razón.
Ta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario