jueves, 27 de mayo de 2021

Ayer escuche tu voz en el cementerio

Era transportada en la neblina y en las lápidas que repetían tu nombre

Estaba ahí como aroma de serpiente enredándose en mi cuerpo. 

Sonaba tan cercano y real que si cerraba mis ojos  estábamos en algún lugar que habíamos arruinado para siempre. 

Era que creía que si estiraba los dedos encontraba los nudillos de tu mano y el resoplido de tu sonrisa. 

No se

Fue fantástico

Demente

E imposible

Porque ya habíamos dejado esto atrás

Ya habíamos olvidado nuestros números

Y ya habíamos perdido las llaves de nuestros muertos

Pero

Te juro que ayer 

Mientras caminaba por Belgrano

Pensé escuchar tu voz dirigida a alguien que no era yo.


Ta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario