Oh, Santo Dios
Que cuidas de nosotros
Hoy de rodillas me pongo ante ti
Para rogarte como en pena de muerte
Que me concedas la indiferencia ante este amor que tanta tortura me ha traido.
Te ruego que me entiendas
Esta relación no ha hecho más que volverme un fraude y un fracaso
Me ha vuelto de payaso que no sabe ocultar su pena
Por lo que escucha mi ruego que te implora de rodillas y ojos al cielo que por favor, por todo lo bueno que quede en este mundo, me liberes de este mal parido y me cedas la oportunidad de poder vivir sin arrastrar la cruz del dolor que es haberlo elegido alguna vez a el.
TA.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario