He fallado diez y veinte veces. La suerte trabaja en inversa conmigo y estamos quemando los puentes.
Las velas por mi han sido encendido y luego sopladas por niños riéndose.
(Estoy temblando.)
Este año podría ser el ultimo, porque lo que hay en mis venas es cemento y mi mente esta adormecida en humo. Y mis demonios me mantienen a flote por su propia diversion y necesidad.
Quiero ceder, dejar una carta, cerrar mis ojos y caer.
Aun cuando le temo a los miedos de color blanco en el pecho y temblores en el corazón. Aun con los días vacíos. Que son dormir en la bañera, converse viejas, Lana del Rey en el celular, hojas verdes y peleando para pensar y existir.
Para ganar y fallar.
Y viviendo con ese temor. Es rechazar. Crear nuevas memorias y respirar. Necesito una pausa que dure tres vidas. Que me pueda ayudar a negar los instantes rancios y perder la razón.
T.A.
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