Lo mío es una montaña rusa, nadie habra pagado el ticket pero estoy en primera fila. Con brazos en alto y gritando que paren, pero me dicen que la maquina esta descompuesta y que espere un rato.
Es que me siento bien y contento si me sonríes y te puedo decir que todo es bello, es que entiendo que quieres que sonría y que te diga del día de hoy.
Pero entiende que de mi habitación fui del comedor y de ahi a mi cama. Que mi regla de movimiento es la del mínimo esfuerzo y que las lagrimas no me caen porque las gaste en una noche.
Me pides que sea de tacto mas ligero y menos desesperado. Sin embargo paso veinte días sin sentir mi amor por nadie y el agua es pan por lo que en el día veintiuno entrego mi corazón y mi alma porque siento que me muero en la sobredosis de mi ser.
Me ruegas que me ría cuando sales y que hable con amigos, que sea de buen carácter y mejor compañía: "Come algo y veras que esta mejor" Le pones una curita y rezas a Dios que hoy sea uno de los buenos días.
Obviamente no lo es.
Porque me tienes en el balcón con el cigarrillo sin prender y quiero irme aunque te sonría y ves que no llega a los ojos. No obstante disimulas por que somos humanos y no sabemos hablar sobre apatía.
Es que me tengo un poco decaído y vacío, con un valor negativo en venta y no tengo la voluntad para mover los brazos.
Se que buscas que de la vuelta tres veces a la plaza y salga de parranda tres noches seguidas. Sin embargo, mi mente esta media dormida y habla de camas y dormir entre sabanas así que mañana sea mejor porque hoy no.
Me pides que lo intente, que tome algo, que hable un poco, que es solo crecer y soledad, que el tiempo tiene respuestas: "Y por favor solo intenta". Lo intento al punto que la gente se lo cree.
El mejor amigo, el hermano y el enamorado.
Se siente casi como si tuviera una vida y tu me festejas, me celebras, me explicas que esto es vivir.
Me llevas del brazo y muñeca por todas las calles hablando y gritando. Revisas que mi sonrisa se mantenga y temo decirte que ya esta pegada. Te ríes cuando corro y me persigues veloz, negando que mis ojos ven la azotea con deseo y hay un baile con las luces.
Tu estas feliz, yo estoy feliz.
Pero se siente como un puñal en el corazón que se retuerce y es un intento que no puedo, ni llego. Es que me siento al igual que cinco años, incapaz de decepcionar, por lo que te sonrió, te hablo, te abrazo y estamos bien porque así te sientes y así me siento.
T.A.
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