Mi Eco,
El amor me ha sido elusive y egoísta, tengo los moretones y las lagrimas como relato, tengo las fotos quemadas y los vicios en mi sangre. En un resumen estoy en sobredosis de lo que me ha quedado, lamentablemente como se sabra nada de ello ha sido amable con mi situación.
Veras si pudiera te daría mi corazón para que lo examines y sigas las venas con arterias que relatan de Javier que tenia la sonrisa torcida y le gustaba destruir mis principios y revolucionarme. Seria extremadamente fácil dejarte ver a Lucas quien me hizo reír cuando mis pulmones eran de vidrio y era mas cómodo dormir que reconocer que mi corazón había dejado el alma.
Hay una razón para todo, ahora eso lo se.
Eco tuvo que amar sin corrección para volverse la enseñanza de los románticos, Narciso tuvo que ser banal y egoísta para advertir de que el corazón es un órgano egoísta e irracional. Fueron sacrificios de su época para que fuéramos mejor, sin embargo aun estoy en la habitación con tus brazos en mi cadera y estamos en el beso del cual me arrepiento de haber huido, aun tengo las palabras con las que me llamabas y tu nombre es alcohol en mis labios. Aun no había aprendido de mis predecesores.
Mi Narciso me dejaste con un eco sin corrección en mi corazón.
Me has dejado desolado y la ciudad de La Plata esta enterrada en las lagrimas de sangre del dolor que me causaste, creería que por eso me tuve que mudar lejos y cerca tuyo. Me arrastre en tres años de tortura para salir del otro lado con una cruz que se había imprimido en mi piel, no era quien tu conociste, menos quien mi madre crió y aquel que mis amigos querían.
Sali eco distorsionado en que no nos podia ver mas. No tenia mas la incomodidad en mis huesos porque tus ojos estaban hambrientos, no tenia la mentira en los labios porque tu no sabias hablar verdades, ahora si sabia decir no y arrepentirme de mis pecados.
Jamas fue fácil.
Cruce veinte veces la cuadra, evite amigos, corte llamadas y me queme el pelo, fue una tortura la de sanar sin tu a mi lado. Fue una guerra despegarme del árbol en el que me oculte para amarte por unos segundos y años mas, creo que si volviera ahi podría encontrar las marcas de mis uñas que no querían dejarte ir.
Pero si tu pudiste dejar tu reflejo yo debería soltar el fantasma macabro que se reía cuando mojaba la almohada en suplicas por ti.
Mi bello Narciso, este no es nuestro fin, somos hermosos y terribles, no tenemos fin, borrar tu nombre de mis labios me los ha quemado, escupir maldiciones a tu existencia me ha destruido caminos y sonreírte cuando me hablabas luego del adios me ha dejado quebrado, no obstante somos montañas, somos lecciones, la repetición de este siglo que esta destinado a suceder, puesto que el amor es un juego de dos adictivo que no se vuelve viejo.
Soy feliz, soy impuro e imperfecto, soy tuyo que esta sentado en un banco del parque San Martin dándonos una ovación de pie y cierre de cortinas, pero jamas un fin.
Hasta la eternidad mi Narciso.
T.A.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario